La presencia de influencers en la alfombra roja de los Premios Goya ha desatado un intenso debate dentro del sector cinematográfico español. Todo comenzó con un vídeo viral de Yolanda Ramos en el que lamentaba que muchos profesionales del cine se quedaran “en casa, en pijama” mientras creadores de contenido ocupaban espacios tradicionalmente reservados a la industria.
A sus críticas se sumaron actrices como Dafne Fernández y Norma Ruiz, que cuestionan que el número de seguidores en redes sociales se haya convertido en una especie de “entrada” a la fiesta del cine español. Entre los reproches más repetidos están la falta de vínculo real con el cine, el “postureo” frente al apoyo real a las salas y la sensación de que la alfombra roja se ha convertido más en un escaparate de moda que en un espacio para celebrar el trabajo cinematográfico.
Qué dicen los "influencers"
Frente a estas críticas, algunos creadores de contenido —como Lola Lolita— defienden que su presencia aporta visibilidad a la gala entre audiencias jóvenes que no consumen medios tradicionales, ayudando a que el evento sea más viral y alcance nuevos públicos. Las marcas que patrocinan la alfombra roja también respaldan esta estrategia, argumentando que la presencia de influencers forma parte de la evolución natural de la comunicación en la industria cultural.
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