Cada año, las averías y la gestión del propio residuo suponen un coste de 400.000 euros. Hidraqua, en colaboración con el Ayuntamiento, advierte de los problemas que genera en la red el vertido de toallitas al inodoro.
Por ello conseguir que dejemos de tirar toallitas desechables al wáter y lo hagamos donde tiene que ser, es decir a la papelera, es la campaña que hoy se empieza a ver en pantallas y mupis, además de en medios de comunicación
Una campaña que ha sido presentada esta mañana en el Parque de Elche por el concejal de ciclo de agua, José Ramón González de Zarate y el gerente de Hidraqua Ciriaco Clemente.
En la depuradora de Benidorm se recogieron el año pasado trescientas toneladas de toallitas desechables, lo que supone para el consistorio un coste económico de cuatrocientos mil euros al año en averías, cambio de tuberías o recoger esas toallitas en la propia depuradora.

