El Hospital General Universitario de Elche realizó el pasado unas 65 resonancias magnéticas a niños que por sus características precisaron sedación. Con el objetivo de reducir el estrés que esa prueba genera en lo pacientes pediátricos y favorecer que vivan la prueba de una forma más tranquila y segura, el centro ha puesto en marcha la iniciativa de entregar a los niños un ‘carné de astronauta’ como símbolo de entrada simbólica a una ‘nave espacial’ en la que se convierte la máquina de resonancia.
Además, el personal de Resonancia ha decorado la sala en la que se realiza la prueba diagnóstica con motivos espaciales, transformando ese espacio técnico en un entorno más cercano y positivo para los más pequeños.

La iniciativa ha sido idea de Alba de Tíscar, responsable de la sedoanalgesia en procedimientos pediátricos del Hospital General de Elche: “Nuestro objetivo es seguir avanzando hacia un hospital sin dolor y más humano para los pacientes pediátricos”, ha explicado la doctora.

Desde el Hospital General Universitario de Elche se ha destacado que la iniciativa es una muestra del compromiso del centro con una atención pediátrica centrada no solo en la calidad asistencial, sino también en la humanización y el bienestar emocional de los niños y sus familias.
