El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, ha asegurado este miércoles que el Gobierno mantiene ante la Comisión Europea su reivindicación de establecer un ‘benchmark’ (análisis comparativo) específico para la industria cerámica que tenga en cuenta las particularidades del sector y ha confiado en que Bruselas sea “sensible” al impacto de sus decisiones.
Hereu se ha pronunciado así durante su visita a la sede de la Asociación Española de Fabricantes de Azulejos y Pavimentos Cerámicos (ASCER) en Castellón, donde ha abordado con representantes del sector sus principales retos, entre ellos el coste de la energía y la competitividad.
“Nosotros mantenemos la posición del Gobierno de España frente a la Comisión Europea de que necesitamos un 'benchmark' específico que atienda la especificidad del sector de la cerámica”, ha señalado.
El ministro ha explicado que, mientras se mantiene esta reivindicación, el Ejecutivo espera que la Comisión Europea sea “sensible al tratamiento” del sector y aporte recursos para que el efecto negativo de sus decisiones “sea lo menor posible”.
“Estamos para minimizar el efecto negativo de la toma de decisiones de la Comisión”, ha apuntado.
Preguntado por las críticas de algunos sectores que consideran insuficiente la defensa de la cerámica ante Bruselas y, en concreto, por la supuesta falta de apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica frente a la posición de Industria, Hereu ha negado discrepancias entre ambos departamentos.
“Formo parte de un Gobierno y defendemos de manera unitaria”, ha afirmado, antes de recordar que él envió una carta al comisario europeo en abril con esta reivindicación y que posteriormente la vicepresidenta tercera remitió otra “con la misma tesis”.
“En este sentido, no hay ninguna discrepancia entre ministerios”, ha asegurado.
Hereu ha calificado la cerámica de sector “estratégico” para el Gobierno de España y “vital” para Castellón, donde se concentra alrededor del 90 % de la actividad del sector.
Energía y exportaciones
El ministro ha señalado el coste de la energía como uno de los principales desafíos de la industria cerámica, por su carácter intensivo en el consumo energético, y ha destacado entre las medidas adoptadas este año la compensación de emisiones de CO2, dotada con 600 millones de euros, a la que ahora puede acceder el sector.
“Estamos acometiendo diferentes medidas para defender la competitividad en base a un precio competitivo del gas y también de la electricidad”, ha afirmado.
Sobre las exportaciones, y preguntado por la caída de las ventas del sector en Estados Unidos, Hereu ha reiterado la oposición del Gobierno a las medidas proteccionistas y a las guerras comerciales y ha reconocido que la industria española debe afrontar los efectos de las decisiones adoptadas por otros países.
“Yo creo muchísimo en la capacidad de innovación, de apertura de nuevos mercados”, ha señalado, y ha confiado en la capacidad de “innovación, de diversificación y de reacción” de la industria cerámica para afrontar estos retos.
Hereu ha destacado la importancia del sector por su facturación, empleo y proyección internacional, y ha señalado que exporta más del 80 % de su producción.

