Los técnicos de la Conselleria de Infraestructuras han decidido derribar por completo la pasarela ciclopeatonal que une Real y Montroi tras confirmar los graves desperfectos causados por la crecida del río Magro el pasado 29 de octubre.
Inicialmente, se contempló la demolición parcial, pero el análisis detallado de los daños ha llevado a optar por la reconstrucción total. Mientras tanto, los vecinos se ven obligados a utilizar un trayecto alternativo por la CV-50, compartiendo vía con vehículos y aumentando el riesgo de atropellos.
Las obras del nuevo paso podrían prolongarse entre seis meses y un año, lo que ha generado preocupación entre los alcaldes de ambos municipios.
Por ahora, aunque la UME evaluó la posibilidad de una pasarela temporal, se ha descartado por inviabilidad técnica, por lo que se sigue buscando una alternativa que permita restablecer la conexión lo antes posible.
