epa 2025

La provincia de Alicante terminó 2025 con 52.100 ocupados más y con 27.500 parados menos

👉La tasa de paro entre los hombres siguió siendo más baja entre los hombers que entre las mujeres

Redacción

Alicante |

La construcción sigue siendo un sector muy masculinizado
La construcción sigue siendo un sector muy masculinizado | Europa Press

El número de ocupados en la provincia de Alicante al terminar el año pasado ascendió a 914.500 mientras que el número de parados se situó en 104.900. Así lo revela la Encuesta de Población Activa del último trimestre de 2025. De esta forma, la tasa de paro se sitúa en el 10,29 por ciento, ligeramente inferior a la media de la Comunitat Valenciana. Por sexos nos encontramos con que dicha tasa de paro es del 8,11 por ciento entre los hombres y del 12,90 entre las mujeres.

2025 terminó con 52.100 personas ocupadas más que cuando empezó el año; una cifra de record, según la valoración de Comisiones Obreras en l’Alacantí. No obstante, sólo la cuarta parte corresponde a mujeres.

El cuarto trimestre del pasado 2025 arroja buenos datos de ocupación: 9.700 ocupados más y 19.000 parados menos.

Pero se conserva el mismo desequilibro por sexos: "las mujeres siguen lastradas por un empleo muy precario y expuesto al cortoplacismo estacional, mientras que los hombres se benefician de la mejoría de puestos muy masculinizados en Industria y en Construcción", ha añadido Pepo Ruiz Olmos, secretario de comunicación de Comisiones Obreras en la comarca.

Por sectores, hay que destacar la evolución del sector industrial que aumenta sus ocupados en 21.400 personas durante el cuarto trimestre dejando la cifra anual en el aumento de 27.100 personas ocupadas más. También la construcción termina el año con 13.000 ocupaciones más, mientras que los servicios sólo suben 6.900 personas durante el año tras el descenso registrado durante el cuarto trimestre marcado por la economía “de campaña” que lo sigue manteniendo presa de la estacionalidad productiva.

Beneficios de la reforma laboral

En general, se aprecia que tras la última reforma laboral, el empleo tiende a estabilizarse y está mucho menos sometido a cuestiones como las rotaciones o los contratos de muy corta duración, ha apuntado Pepe Ruiz Olmos. No obstante, matiza: "que los sectores que más han crecido durante el año sean sectores patológicamente masculinizados explican la evolución menos positiva del empleo de las mujeres que, además, las consolida como trabajadoras 'de reserva' limitadas a empleos estacionales y precarios". Son urgentes, a su juicio, políticas públicas que fomenten, en cantidad y calidad, el empleo de las mujeres.

Lo cuantitativo avanza de forma notable, ya no hay excusa para no implantar mejoras cuantitativas en el mercado de trabajo. No se trata solo del SMI, que también, los salarios deben ser suficientes para garantizar el acceso a una vida digna y que su mejora no se vea afectada por una inflación artificial que tiene en derechos básicos: vivienda o alimentación; un campo de cultivo sometido a criterios economicistas más que sociales. Además de mejorar el empleo como hacemos los sindicatos en la negociación colectiva y en el diálogo social, las políticas públicas deben avanzar de forma valiente en el derecho a la vida digna, "como ya hemos visto, supone una mejoría social y productiva".

El año pasado, siguie incidiendo CCOO estuvo marcado por muy buenos resultados económicos en hostelería y por beneficios récord en las grandes empresas del país. La propia patronal reconoce el crecimiento económico sostenido, mientras que los estudiosobre pobreza de entidades sociales como Cáritas, nos siguen señalando un aumento de la injusticia, una debilidad frente al riesgo de pobreza, esto muestra que los beneficios económicos no están llegando a las personas, se acumulan en unas pocas manos (según algunos datos, las 33 mayores fortunas del país, acaparan para sí más riqueza que el 39% con menos recursos en España). La desigualdad es, ya, insoportable.

Medidas como subir los salarios y reducir la jornada laboral son el principio. Acceso a la vivienda, a la emancipación de las personass jóvenes, proteger la salud laboral, pagar todas las horas que se trabajan… proteger los pilares del estado de bienestar son cuestiones que no se deben aparcar si queremos seguir hablando de democracia en este país, ha zanjado el sindicato.