La Concejalía de Limpieza Viaria y Gestión de Residuos del Ayuntamiento de Alicante y la empresa concesionaria municipal, Netial, han comenzado las actuaciones de limpieza y desbroce de los cauces de los barrancos de la ciudad con el objetivo de mantenerlos en "buenas condiciones" y minimizar los "posibles daños" ante la próxima temporada de lluvias intensas.
De esta forma, en la primera semana de agosto se han iniciado las tareas de desbroce y la retirada de vegetación en el barranco de Aguamarga, dentro de los trabajos de mantenimiento de estos cauces que se realizan de forma periódica y que cobran "especial importancia" ante la previsión de posibles episodios de lluvias a finales de agosto y durante el inicio del otoño.
Los trabajos han permitido retirar la vegetación y otros elementos acumulados en el cauce, con el fin de favorecer su "correcto mantenimiento" y "las condiciones de evacuación del agua en caso de precipitaciones intensas", según ha indicado el consistorio en un comunicado.

La planificación de estas actuaciones continuará a principios de septiembre con la limpieza del barranco de Juncaret-Orgegia, donde está previsto realizar los correspondientes trabajos de desbroce y retirada de vegetación.
El concejal de Limpieza Viaria y Gestión de Residuos, Rafael Alemañ, ha resaltado que han adelantado a principios de agosto las tareas de limpieza de barrancos ante el riesgo de fuertes lluvias, como el episodio vivido este lunes en la provincia, debido a las altas temperaturas del agua del mar y la posibilidad de formación de danas y lluvias torrenciales.
En este sentido, Alemañ ha señalado que hace un año que completaron las tareas de limpieza de cañas y lodos en los ojos de los puentes de la N-332, salida hacia Elche, y del ferrocarril, hasta la desembocadura en el barranco de Aguamarga, que ahora garantiza "una mayor capacidad de evacuación en caso de crecida de las aguas del barranco", al tiempo que permite trabajar con "mayor facilidad" a las máquinas y operarios del servicio, según el edil.
Además, ha apuntado que las labores de limpieza del barranco se desarrollan en el tramo urbano entre la primera línea y el recorrido a lo largo de unos 800 metros hacia el interior, que es el espacio sobre el que actúa el Ayuntamiento con el permiso de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ).
Así, el Ayuntamiento mantiene la programación de actuaciones de limpieza de los barrancos de titularidad municipal, con intervenciones dos veces al año antes de los periodos de lluvias torrenciales, que suelen coincidir con el otoño y la primavera, y de forma puntual, cuando los técnicos municipales lo consideran "necesario" para conservar los cauces en condiciones "adecuadas".

