El Perfumerías Avenida, que iniciaba su historia con el nombre de Universidad de Salamanca, vivía un capítulo clave en 2001.
Entonces, bajo la denominación de Halcón Viajes, estaba a punto de desaparecer.
El motivo, un conflicto político-empresarial que conducía a los propietarios del club, la familia Hidalgo Acera, a convocar una rueda de prensa en la que hablaba Antonio (uno de los hermanos y presidente): "Tomamos la decisión de que, el próximo año, Halcón Viajes baloncesto no juegue en Salamanca".
Ante este hecho, la Peña La Ranita reaccionaba y enviaba dos telegramas (uno a Antonio y otro a Juan José) para comunicarles que iba a actuar para salvar a la entidad.
En cada documento, escrito a mano el 14 de mayo, figuraba: "Vamos a demostrar que Salamanca te quiere y te necesita. Danos un margen de confianza antes de firmar nada".
Tras ese primer movimiento, una jornada después se registraba una petición en el Ayuntamiento de Salamanca en la que se solicitaba permiso para instalar mesas en las que recoger firmas "en apoyo al baloncesto femenino en la ciudad de Salamanca y al Club Halcón Viajes".
El 18 de ese mes, el consistorio autorizaba la colocación de esos puestos en la avenida de Champagnat, la calle Toro y la Rúa del 22 al 27 de mayo con la condición de "adoptar las medidas oportunas para no interrumpir el tránsito de peatones ni la circulación rodada".
Cinco días más tarde, los organizadores entregaban 12.632 firmas en el las oficinas municipales "como petición de diálogo entre el Excelentísimo Ayuntamiento de Salamanca y el Club Baloncesto Halcón Viajes".
A su vez, los peñistas hacían llegar una carta a Antonio Hidalgo: "Los padres de la cantera y la peña del Club Baloncesto Halcón Viajes le hemos demostrado cómo en una semana el ciudadano salmantino, pese a que algunos intenten cambiar el sentido de 12.632 firmas, muestran un reconocimiento sincero a la labor que la familia Hidalgo viene realizando en el baloncesto y, cómo muchos salmantinos, entre los que nos encontramos, no queremos que usted acceda a la incomprensible y antidemocrática actitud del Ayuntamiento de Salamanca. Queremos seguir perteneciendo al club y que el mismo se quede en Salamanca. Le pedimos un nuevo esfuerzo que en todo momento será arropado por todos nosotros".
La misiva, que también ofrecía aportar cantidades económicas voluntariamente para ayudar a la institución deportiva, concluía con una frase de apoyo: "Nosotros sí queremos a los Hidalgo en Salamanca".
Y los Hidalgo, a los que ese año se unió la familia Recio Flemmich, rectificaron y mantuvieron al conjunto en tierras charras.
Hoy, un cuarto de siglo después de aquel 15 de mayo de 2001 en el que unos hinchas mediaron con la administración pública para salvar al actual Perfumerías Avenida, su ahora máximo mandatario, Jorge Recio, leerá un comunicado y ofrecerá una rueda de prensa.
El futuro determinará cómo se recordará este día dentro de otros 25 años.

