El Comité Ejecutivo de Vamos Palencia, tras conocer la reciente sentencia dictada por el Tribunal de Instancia – Sección Civil e Instrucción- Plaza nº 4 de Palencia, quiere trasladar a la ciudadanía su valoración y posición al respecto. La resolución judicial confirma la validez del procedimiento de expulsión de Domiciano Curiel, certificando que se llevó a cabo con todas las garantías, incluso con un plus de garantías adicionales, tal y como se recoge en la propia sentencia. Asimismo, la Sentencia da por probadas las conductas que motivaron la decisión adoptada por los órganos del partido. Desde el Comité Ejecutivo de ¡Vamos Palencia! mostramos nuestra satisfacción ante este pronunciamiento judicial, que avala tanto el fondo como la forma del proceso disciplinario seguido, desmontando así cualquier duda sobre la limpieza, transparencia y rigor con el que actuó nuestra organización, no permitiendo conductas como las que motivó la expulsión de Domiciano Curiel independientemente del cargo y/o posición que ostente en el Partido. Queremos recordar que la política debe ejercerse desde el respeto institucional y personal. Por ello, entendemos que en ninguna institución pública, ni en el Ayuntamiento ni en la Diputación, debe haber representantes que vejen a compañeros, afiliados o trabajadores arrogándose una posición de superioridad, ya que ello no representa los valores ni la forma de hacer política que merecen los palentinos.
Su acta pertenece al proyecto político con el que concurrió a las elecciones, proyecto del que ha sido legítimamente expulsado tras un procedimiento con todas las garantías constitucionales lo que ha sido ratificado judicialmente. Por dignidad, por respeto a las instituciones y por coherencia política, el Comité Ejecutivo considera que debe proceder de forma inmediata a la entrega de sus actas en el Ayuntamiento y en la Diputación. Mantenerse en el cargo solo contribuiría a deteriorar la confianza de los ciudadanos en sus representantes públicos. ¡Vamos Palencia! considera que mantener la dignidad de las instituciones y el respeto hacia las personas debe estar por encima de cualquier interés personal.

