El Ayuntamiento de El Casar será el primer municipio de Castilla-La Mancha en poner en marcha un programa piloto para prevenir la sumisión química que ya ha llegado a otros municipios españoles.
En las fiestas que comienzan el próximo viernes 4 de septiembre se reforzará así la prevención de las violencias sexuales y se fomentará la seguridad.
La novedad es que el Punto Violeta contará con una nueva herramienta: cubitos, similares en apariencia a los de hielo, que detecta escopolamina en las bebidas.
Como ha explicado Santiago Marquina, responsable de la empresa NarXCup que ha desarrollado esta herramienta, una cara del cubo se descompone al entrar en contacto con la droga gelificando (convirtiendo en gel) el líquido.
Durante las fiestas de El Casar se repartirán unas 300 unidades de estos cubitos que son reutilizables con una duración de hasta 6 meses en caso de que no se hayan descompuesto por la detección de escopolamina.
El Ayuntamiento de la localidad suma esta tecnología a sus políticas de prevención de la violencia sexual que incluyen pulseras de detección o vasos seguros, según ha señalado Yolanda Ramírez, concejal de Igualdad y Mujer de El Casar.
El año pasado el Punto Violeta -que este año contará con unos 35 voluntarios- atendió un total de 1.285 personas.
Por su parte, para fomentar unas fiestas seguras, municipios como Alovera también dispondrán de otros métodos de detección para evitar la sumisión química como es el caso de las pulseras centinela.
Con una gota de la bebida cambian de color si hay droga en ella.
Estarán disponibles en el Punto Violeta de las fiestas de Alovera que empiezan este miércoles 2 de septiembre.
Aunque para garantizar unas fiestas seguras, la Policía Local también estará a disposición de los ciudadanos que así lo soliciten para vigilar y garantizar la vuelta a casa. A través del móvil podrán compartir ubicación y estar en contacto con los agentes.

