Apertura de la calzada sentido Santander

Abre al tráfico el viaducto de La Hía en la autovía A-67

El Ministerio de Transportes ha concluido los trabajos para reparar los pretiles de la estructura, dañados tras un accidente de un vehículo de transporte especial.

Cortados ocho kilómetros la A-67 a la altura de Lantueno por la salida de la vía de un transporte especial

Alicia Real

Santander |

Viaducto de Hía en la autovía A-67
Viaducto de Hía en la autovía A-67 | Ministerio de Transportes

El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible tiene previsto abrir al tráfico mañana, 10 de abril, la calzada sentido Santander del viaducto de Hía de la autovía A-67, tras haber concluido los trabajos de reparación de los pretiles de la estructura. La puesta en servicio tendrá lugar a partir de las 10.00 horas de la mañana.

El viaducto resultó seriamente dañado tras el accidente de un vehículo de transporte especial que tuvo lugar el pasado 7 de octubre. En concreto, se vieron afectados los sistemas de contención y el aglomerado del firme, que se reparó en los cinco primeros días.

El Ministerio ha invertido 1,2 millones de euros (IVA incluido) en sustituir el pretil de hormigón afectado por el accidente por uno nuevo metálico, entre otras actuaciones. La ejecución de las obras ha incluido el empleo de técnicas de hidrodemolición con robot y la instalación de carros metálicos de recogida de detritus.

¿Cómo han sido los trabajos?

Las obras de demolición del pretil antiguo comenzaron a principio del mes enero tras efectuar el necesario corte total de la calzada para que todos los medios auxiliares pudieran trabajar.

Una vez retirado el pretil se procedió al picado del aglomerado y a la eliminación del hormigón salvaguardando la ferralla en los bordes del tablero de la estructura mediante técnicas de hidrodemolición con robot.

Previamente, se había garantizado la caída del material de detritus bajo el viaducto mediante la instalación de varios carros metálicos de recogida, asegurando que no caería material en el cauce mediante su protección.

En una segunda fase, se procedió al encofrado, armado de refuerzo y hormigonado de los zunchos resistentes de borde sobre los que se iba a instalar el nuevo pretil. Para esta labor se construyeron otros nuevos carros metálicos que permitieron realizar las labores con seguridad para los obreros.

Finalmente, se procedió al montaje del nuevo pretil metálico galvanizado y termolacado de 1,60 m de altura, con postes a 2,5 m de separación.