El Museu Etnogràfic d'Eivissa, situado en Can Ros, en el Puig de Missa de Santa Eulària, ha inaugurado hace apenas unos días tres nuevas exposiciones temporales que, según ha explicado en Onda Cero su directora, Lina Sansano, "permitirán descubrir aspectos clave de la vida rural tradicional de la isla". No en vano, las nuevas muestras, que permanecerán abiertas hasta el 19 de diciembre de 2026, abordan tres ámbitos fundamentales de la cultura ibicenca, el festeig pagès, los antiguos sistemas de peso y medida y la cultura del esparto, "un material que durante siglos fue esencial en la vida cotidiana de las familias de la isla". Y todo ello, con un importante componente pedagógico "ya que están pensadas tanto para residentes como para visitantes con fotografías históricas, objetos tradicionales, recreaciones y varios vídeos explicativos que ayudan a comprender cómo era la vida en la Ibiza rural". Concretamente, y según ha detallado Sansano, la primera de las exposiciones se centra en este cortejo que durante décadas fue una tradición "que explica cómo se formaban las parejas y las familias en una Ibiza rural, marcada por una sociedad con población dispersa y sin los medios de comunicación actuales" y que se llevaban a cabo fundamentalmente "los domingos a la salida de misa o durante las visitas a las casas de las jóvenes". De hecho, según ha explicado la directora del museo, en ellos "podían participar varios pretendientes a la vez, que se turnaban para conversar con la joven mientras la familia supervisaba discretamente la situación, pudiéndose prolongar durante meses hasta que finalmente la pareja decidía formalizar su compromiso". Por su parte, la segunda exposición aborda los sistemas tradicionales de peso, medida y capacidad utilizados en la isla antes de la implantación del sistema métrico y para ello se explican "cómo se medían los productos en los mercados o incluso cómo se tomaban medidas para fabricar objetos cotidianos, como alpargatas o recipientes para almacenar alimentos". Y finalmente, la tercera propuesta expositiva está dedicada a la cultura del esparto, "una fibra vegetal que durante siglos fue fundamental en la economía doméstica ibicenca ya que con este material se elaboraban objetos de uso diario como capazos, cuerdas o utensilios agrícolas, especialmente en una época en la que no existían materiales como el plástico". Además, según Sansano, "esta exposición también se enmarca en la candidatura conjunta impulsada por España y Marruecos para que la cultura del esparto sea reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad".