El Rey Felipe VI ha pronunciado un emotivo discurso durante la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias 2025, celebrada en el Teatro Campoamor de Oviedo, en el que anunció simbólicamente el traspaso de protagonismo a su hija, la Princesa Leonor. "Me corresponde ir cediéndole ya este espacio, como Heredera de la Corona y como Presidenta de honor de la Fundación desde hace 11 años", afirmó el monarca, visiblemente emocionado.
El Rey ha recordado que lleva "44 años hablando desde esta tribuna, los últimos 7 junto a mi hija", a quien definió como una joven "que ha ido asumiendo gradualmente esta tarea, dando a cada paso nuevas pruebas de madurez y sensibilidad". Felipe VI expresó además su intención de seguir vinculado a la Fundación y a Asturias: "Naturalmente, esto lo digo con emoción —de padre y de Rey—, y con la intención firme de mantenerme vinculado a los Premios, a la Fundación y a Asturias; una tierra querida de la que tanto nos enorgullece, y más aún a la Reina".
Una llamada a los valores y a la educación
El discurso, sereno y con tono reflexivo, ha derivado hacia una profunda defensa de la educación, los valores y la convivencia democrática. "Vivimos en un mundo que se debate —demasiado a menudo— entre dos extremos que son, por igual, inquietantes. Por un lado, el cultivo de un individualismo radical que puede llevar tanto a la indiferencia como a la soledad", para luego lamentar que "sociedades tan interconectadas como las actuales estén tan llenas de personas que se sienten solas o tienen problemas para comunicarse".
El monarca contrapone ese aislamiento con "una pulsión globalizadora que todo lo homogeneiza y degrada la diversidad". En ese contexto, ha destacado que "educar en valores no consiste en negar la realidad ni en huir de los cambios tecnológicos, sino en gestionarlos con sentido ético".
"Educar en valores es potenciar la vida en sociedad sin abandonar el complejo universo moral que encierra cada uno de nosotros y que se perfecciona en la convivencia. Es abrir a la persona a una manera de vivir mejor, con más plenitud, con más conciencia de sí y del ser y estar en el mundo", ha afirmado.
Reconocimiento a los premiados y mensaje a las nuevas generaciones
Felipe VI subraya la importancia de los Premios como "un homenaje a un grupo de personas excepcionales, cuyo camino —largo, fecundo y exitoso— merece ser reconocido. No para seguirlo ni para imitarlo, sino para aprender cómo se hace, cómo se traza y cómo se recorre un buen camino".
En un guiño a su hija y heredera, el Rey insistió en el valor de la transmisión de principios a las nuevas generaciones: "Mientras seamos capaces de inculcar en quienes vienen detrás de nosotros los principios y valores por los que hemos luchado, les estaremos dando las herramientas para construir su futuro".
El monarca ha cerrado su intervención, agradeciendo "a la Fundación Princesa de Asturias y a sus patronos por hacer esto posible, y a los asturianos por su afecto, entusiasmo y calidez cada otoño; y por hacer de estos Premios una parte esencial de nuestra memoria colectiva".

