Había ganas de ver la reacción del Real Oviedo después del batacazo sufrido en la Copa del Rey. La visita de Osasuna era una prueba importante y los azules se quedaron a medias en sus objetivos. Lograron mejorar la imagen y compitieron de igual a igual con los rojillos, pero les faltó el gol para poder salir de los puestos de descenso. La nota más esperanzadora fue el debut de Pablo Agudín en Liga, sin que haya cumplido los 18 años.
Arrancaron los azules con brío e Ilyas Chaira dispuso de la primera ocasión clara en un gran pase de Colombatto, pero Sergio Herrera desbarató el remate del extremo azul. Ese gol pudo cambiarlo todo, pero las tablas se mantuvieron. Acumulaba posesión el equipo, pero le faltaba más llegada, aunque lo intentaba.
Como en cada encuentro, Aarón Escandell apareció para hacer una parada marca de la casa, esta vez en un cabezazo de Budimir que ya se daba por el 0-1.
Tras el descanso, los de Luis Carrión manejaron el encuentro y dispusieron de llegadas claras para poder marcar, la mejor en las botas de Fede Viñas que vio como su remate desde el punto de penalti se marchó alto.
El punto no sirve para sacar al equipo de los puestos de descenso y ahora el equipo mira a la próxima cita que llegará el domingo a las 14.00 horas en San Mamés para visitar al Athletic de Bilbao.
