En seguridad ciudadana y orden público Nuria cuenta con 1.2 millones de euros. Se contratará un nuevo renting de vehículos y se adquirirán nuevos equipos técnicos. También destaca la incorporación a la flota municipal de un vehículo de bomberos habilitado para actuar ante riesgo nuclear, radiológico, biológico o químico. El servicio de salvamento se beneficiará de una renovación de las torres de salvamento, incluyendo la incorporación de 6 nuevas casetas en el paseo del muro. Protección civil tiene 54.000 euros y un objetivos: seguir profesionalizando su labor. La concejala de seguridad ciudadana nos cuenta además que todas las cámaras de videovigilancia de la zona rural prometidas están ya instaladas. Afirma que fueron legales desde el principio, y anticipa que hasta que no pase un tiempo no se podrá comprobar si son realmente efectivas y útiles en las ubicaciones decididas. Para lo que no hay plazo estimado, reconoce Nuria, es para las cámaras comprometidas en la zona urbana. También hemos hablado del problema con las carreras ilegales. El ayuntamiento, explica, cuenta con un dron que ayuda a controlar ese tipo de situaciones y prevé adquirir otro más. Lo que la edil ve más complicado es la instalaciones de badenes que obligaran a reducir la velocidad porque, asegura, suele encontrarse con el rechazo de los propios vecinos. En materia de movilidad, con este presupuesto se ha adquirido un controlador de velocidad para patinetes eléctricos que empezará a multar a aquellos que incumplan la normativa. Estrenada la nueva comisaría de la policía local, llega el turno para el parque de bomberos. Nuria confía en licitarlo este año o el próximo. Reconoce retrasos porque, recuerda, se ha decidido gestionar todo desde los servicios municipales.