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La semilla dormida

Curioso el mundo de las semillas. Una investigación de UniOvi ha concluido que germinan cuando quieren. Cuando les conviene. Son capaces de permanecer "dormidas" para elegir el momento que les vaya mejor para garantizar su supervivencia.

Guillermo Figueroa

Gijón |

No podemos hablar de decisiones del estilo humano ni de una inteligencia como la nuestra. Pero las semillas poseen mecanismos anatómicos y fisiológicos que les ayudan a tomar sus propias decisiones. El profesor de la Universidad de Oviedo y coautor del estudio, Eduardo Fernández Pascual, nos ha explicado cómo son capaces de estudiar el contexto. No el de un día, sino la información que han reunido a lo largo del tiempo.

El "poder" de decidir no es común a todas las semillas. Las semillas agrícolas están domesticadas para germinar en cuanto reciben agua, explica Eduardo. Han perdido la capacidad de elegir, de dormirse buscando el mejor momento porque ese momento lo elige el ser humano. Pero muchas semillas silvestres sí pueden. Lo habitual es dormirse y despertarse dentro de un mismo año. Elegir el mejor momento dentro de ese año. Porque mientras están dormidas tampoco se reproducen, y eso no les interesa a las plantas. Sin embargo, se ha constatado que hay semillas que permanecen mucho más tiempo dormidas. De hecho, ha sido posible recuperar en el laboratorio especies de plantas que llevan hasta un siglo desaparecidas utilizando las semillas localizadas en sus pliegos.

Las semillas son importantes.