La sensación que la reunión deja al presidente de la FAV, Manuel Cañete, no es mala. Es consciente de que se ven cosas que hacen pensar en desunión política, pero está convencido de que todos en el Ayuntamiento están convencidos de la necesidad de avanzar en la alternativa al tráfico pesado en la zona oeste. Entiende que cada partido tome sus posiciones y presente propuestas, con más o menos acierto, pero recuerda que la exigencia debe centrarse en sacar los camiones (sobre todo los que transportan mercancías peligrosas) de la avenida Príncipe de Asturias. Y ahí la responsabilidad es del Ministerio de Transportes, pero el Ayuntamiento también tiene herramientas, afirma.
La FAV aboga por calendarizar las movilizaciones y acciones de presión, y pide que nadie espere una solución inmediata. No cree que haya avances hasta que se acerquen las elecciones de 2027. Insta a Ayuntamiento y gobierno asturiano a ir de la mano y mantener una voz unitaria, y muestra la disposición de los vecinos a apoyarles. Pero quiere que también diputados y senadores se impliquen en Madrid. Porque una movilización en la capital sería la última parada de las movilizaciones.
La próxima semana Cañete se reunirá con Nieves Roqueñí. A la presidenta de la Autoridad Portuaria le pide que forme parte de la solución y tenga en cuenta que el Musel se está convirtiendo en un polígono industrial.
