El conseyu representa hoy en día a más de 30 asociaciones. Su pricipal objetivo es promover la participación juvenil en la ciudad. Entre los proyectos que se destacan figuran el Centro de Recursos para Jóvenes y Asociaciones, las Escuelas de Seronda, el programa de Intercambio de Libros de Texto o el proyecto ‘Participa’, dedicado a fomentar el compromiso cívico entre los jóvenes. Desde que fue fundado un 16 de noviembre de 1995, no han parado.
Pero antes, ¿no había nada?. Nuestra representante de los mayores, Elena Díaz, nos descubre que ni mucho menos. Era un movimiento diferente, copado fundamentalmente por la iglesia católica o la falange, pero los jóvenes tenían muchos espacios donde juntarse (bueno, hombres por un lado y mujeres por otro) y hacer cosas juntos. Y cuando la juventud se encuentra salen cosas. Ayer, hoy y mañana. Elena cree que, con las importantes diferencias a lo que tenemos ahora, este tipo de movimiento juvenil también tenía en su época una función social. En ese sentido, llama la atención el "servicio social" obligatorio para las jóvenes que quisieran sacarse el carnet de conducir o una carrera universitaria.
Teresa Álvarez no había nacido cuando el conseyu echaba a andar. Lo que ella conoce es un importante tejido de jóvenes que quieren hacer cosas aunque la burocracia sea el gran problema para hacerlo. Los jóvenes son más prácticos, por eso cada vez es más habitual que, sin constituirse en una asociación, la juventud articule sus intereses a través de las tecnologías como se demostró en la DANA.
En lo que coinciden jóvenes y mayores es en la dificultad de movilizar a la gente, tanto jóvenes como mayores.
