MÁS DE TRES DÉCADAS VIENDO CAMBIOS

Una ciudad para vivir en paz

A las puertas de la fiesta de ruptura del ayuno que marca el final del Ramadán nos ponemos en contacto con Rabia Gaya. No es uno de nuestros RECIÉN LLEGADOS a Gijón porque desembarcó en la ciudad en 1994, pero su testimonio nos sirve para conocer la evolución multicultural del municipio.

Guillermo Figueroa

Gijón |

Cuando Rabia llegó a Gijón celebrar un mes sagrado como el Ramadán era muy raro. Cuando él vino los inmigrantes eran "cuatro gatos" y había mucho desconocimiento. Más de tres décadas después el cambio es sustancial. "Del cielo a la tierra" afirma Rabia. Poco a poco se les fueron abriendo puertas, se les fue conociendo y se fueron integrando. Para eso es fundamental, recomienda Rabia a los árabes que vienen, interesarse por todo lo de aquí. Empezando por aprender castellano (él se apoyó en las telenovelas y en García Lorca), también bable.

Rabia reconoce que llegó a Gijón para poco tiempo. Hasta que su país, Argelia, estuviese más tranquilo. Pero han pasado más de 30 años y aquí sigue. Se sacrificó por su familia, por sus hijos. Porque esta es una tierra, una ciudad donde se puede vivir en paz. Es lo que más valora de Gijón. La tranquilidad. Entiende que los argelinos que están muy preparados prefieren irse a grandes ciudades españolas, pero quienes buscan tranquilidad acaban aquí.

Como presidente y fundador de la asociación centro cultural musulmán de Asturias (ACCMA) Rabia cree que Gijón tiene mucha suerte al gozar de la multiculturalidad actual. Se ve en momentos como el actual, el Ramadán, su mes sagrado en el que da igual si eres pobre o rico porque vives igual, que ya no es visto como algo raro. Incluso desde los ayuntamientos les facilitan espacios municipales.

Client Challenge

Por cierto. Rabia nos ha contado que eligió a Gijón porque la conoció en el Mundial del 82. La selección de Argelia jugó en el Molinón.