Y Blue Jeans iba para periodista deportivo. Por eso Francisco cree que ha saldado una deuda que tenía con el deporte en esta novela. Se lo ha pasado muy bien escribiéndola, dice, y ha aprendido mucho hablando con deportistas de deportes menos habituales y masivos.
Además de hablar de su novela, con Francisco y Sara Wininton hablamos de la literatura juvenil. Pese a tener tanto éxito, Blue Jean sigue con los pies en la tierra. Sabe que esto es algo efímero, y que algún día se puede terminar el idilio con unos lectores que cada vez le quedan más lejos en edad. Sin embargo, con mucho curro seguirá como "un clásico" de la literatura juvenil.
Sara confirma una de las facetas que hace de Francisco alguien querido en el gremio. Ayuda siempre que puede al escritor que está empezando (fundamentalmente escritoras, puntualiza Francisco). Porque para él, nos explica, no son competencia. Recomienda trabajo y no pensar tanto en si se va a ganar un premio o si el libro dará para una serie de televisión, sino en disfrutar.
Una cosa que le gusta también a nuestro invitado a la CORTE LITERARIA es que los famosos y conocidos son sus libros. Él puede pasear tranquilo por la calle. Y recibir tantos elogios es para él un motivo de halago, no de presión. Porque después de 19 novelas ya acepta que se le llame escritor y no autor.
