Invitamos a uno de los genetistas que coordina el proyecto. Yaisel Borrell empieza por explicarnos el concepto de contaminantes emergentes (nuevos) en los que se centran. Hablamos de la presencia de antibióticos y hormonas sintéticas en ecosistemas marinos. Se sabe que están ahí y sus posibles orígenes, pero es importante poner datos encima de la mesa antes de adoptar medidas. Porque las situaciones pueden ir cambiando.
El proyecto, financiado por la Unión Europea, tiene un horizonte temporal a 2028, aunque antes ya tendrán algunos resultados. Para ello se utilizarán como bioindicadores especies de interés pesquero como la lubina, tanto de origen salvaje como acuícola, y el cazón. También el delfín, una especie clave para el estudio del estado ambiental de los ecosistemas marinos e importante para el estudio al ser un mamífero.
Bioacumar se basa en el concepto "One health", que viene a recordarnos que todo está relacionado. La salud ambiental, la salud animal y la salud humana forman parte de un todo, por lo que las conclusiones de esta investigación tienen un alcance que va más allá de unos mares hacia los que tendríamos que mirar más. De ahí la importancia de secciones como este GIJÓN MIRA AL MAR.
