El director general de la agenda 2030, Juan Ponte, nos ha explicado que estudiaron el entorno de la dársena asociada a Naval Azul. Y se determinó que los niveles de contaminación no eran elevados, no se detectó la presencia de especies invasoras y sí de una serie de microalgas muy positivas para favorecer la biodiversidad. En conclusión, dice Ponte, los resultados son buenos, "mejor de lo previsto".
Sin embargo, se advierte también en el informe, hay una serie de debilidades. El principal riesgo está asociado a la acción humana, en concreto del turismo. Por eso se recomienda hacer una vigilancia constante y mantener la buena coordinación entre administraciones que se ha visto hasta ahora. Porque "todos van en el mismo barco", dice Ponte. Nos ha explicado que si el estudio lo hizo la agenda 2030 es porque estamos ante un ejemplo de transición ecosocial y es ahí donde algo tan transversal como la agenda 2030 puede entrar a coordinar. Y porque el cuidado de mares y océanos es uno de los objetivos de desarrollo sostenible.
