Sociedad

El trastorno por juego multiplica el riesgo de conductas suicidas

Los núcleos familiares con un miembro que presenta un trastorno por juego tienen un 34% de posibilidades de reportar conductas suicidas, según un estudio de la Universidad de Zaragoza.

Onda Cero Aragón

Zaragoza |

Las autoras del estudio en el Paraninfo de la Universidad
Las autoras del estudio en el Paraninfo de la Universidad | Universidad de Zaragoza

Se ha detectado que este problema es más común en hombres que viven solos o en hogares en los que conviven varios núcleos familiares. También se puede dar en hogares influidos por problemas de salud mental, alcohol, maltrato psicológico o discriminación. Las consecuencias de esta situación pueden ser directas como los problemas psicológicos o indirectas, como los problemas económicos derivados. De hecho, las familias que manifiestan estrés financiero tienen el triple de posibilidades de reportar conductas suicidas.

El trabajo de la Universidad de Zaragoza explora cómo la estructura del hogar y sus vivencias moldean la situación colectiva, identificando dinámicas que elevan el peligro y otras que actúan como un escudo protector:

Estructuras y entornos de alto riesgo: Los hombres que viven solos y los hogares donde coexisten múltiples núcleos familiares (asociados a menudo a problemas de hacinamiento) se asocian a más riesgo de suicidio. Asimismo, la exposición a abusos psicológicos, las situaciones de discriminación, los antecedentes penales en la familia y la inestabilidad habitacional (como haber dormido en refugios o la amenaza inminente de un desahucio) son predictores de vulnerabilidad. “Los hogares donde se ha producido una tentativa de suicidio presentan con mucha mayor frecuencia dificultades económicas, deudas y situaciones de inseguridad residencial. El dato más llamativo del análisis descriptivo es que casi el 20% de los hogares con una tentativa de suicidio había tenido algún miembro durmiendo en la calle, un albergue o un hostal, frente a una proporción mucho menor en el resto de hogares”, explica la profesora Gemma Larramona, investigadora adscrita al Instituto de Investigación en Economía, Sociedad Digital y Sostenibilidad (IEDIS) de la Universidad de Zaragoza

Un 40% de los hogares con tentativas de suicidio han sufrido abusos psicológicos, discriminación o tienen algún miembro con problemas de salud mental. En la otra cara de la moneda, los hogares donde la madre es la principal responsable del cuidado de hijos menores de 6 años muestran un menor riesgo de suicidio, sugiriendo un potente efecto protector vinculado a los lazos afectivos de cuidado. Del mismo modo, el apoyo institucional, con el acceso a pensiones y el reconocimiento oficial de la situación de dependencia, mitiga el riesgo, ya que facilita el acceso directo a beneficios sociales.