La octava 'Jornada para la prevención del juego de azar' organizada por Azajer ha reunido durante esta mañana en la Sala de la Corona del Edificio Pignatelli a expertos de diferentes ámbitos para abordar el juego problemático, poniendo particular énfasis este año en el ámbito de la salud.
La directora de Azajer, Miriam Gañán, señala que "cada vez son más los familiares que piden ayuda por la adicción de padres, hijos o parejas". Incide en que esta jornada pone de manifiesto el grave problema que existe no sólo con el juego on-line, en el que se ha puesto mucho el foco en los últimos años. Sin embargo, "sigue habiendo problemas con las tragaperras de los bares, donde no se está cumpliendo del todo con la norma y que son un coladero para personas autoprohibidas y menores de edad".
Miriam Gañán reclama más recursos para inspecciones en los bares: "también es una responsabilidad del sector del juego, que ha tenido tres años para adaptarse a la normativa". Desde los años 90 se reivindica que las máquinas estén en salones donde se pueda controlar el acceso. También se siguen publicitando por redes sociales juego y sorteos, a pesar de que está prohibido: "tenemos una ley pionera del año 2023, pero no se está cumpliendo", concluye Miriam Gañán, que reconoce que es muy difícil poner coto a un sector que sólo en 2023 recaudó 39,8 millones de euros en impuestos del juego, un 'negocio' limpio, ya que no genera gasto sanitario, como el alcohol y el tabaco.
