A primera hora de la mañana se ha abierto al tráfico la Cuesta de los Gitanos, tras un año de obras y cerca de un millón de euros de inversión. Con una longitud de 450 metros, supone la principal vía de comunicación entre el barrio del Ensanche con Villaspesa y el enlace de la N-234.
Los trabajos han sido ejecutados por la empresa pública Tragsa, tras quedar desierta la convocatoria en varias ocasiones, al igual que ocurrió con el Puente de la Equivocación.
Una vez finalizadas las obras, la nueva vía tiene 9 metros de anchura y una calzada de dos carriles, además de un carril bici de subida en la margen derecha, mientras que en la margen izquierda del trazado se ha construido una acera de 2 metros.

