En Málaga

Desalojan un chiringuito con 300 personas cuando el aforo máximo era de 16

La Policía Local de Málaga desalojó anoche un chiringuito tras comprobar que no se cumplían gran parte de las medidas preventivas recogidas en el decreto de estado de alarma motivado por la pandemia por Covid-19, siendo la más grave de ellas el aforo con motivo de la gran afluencia de personas que habían acudido al evento.

Los hechos ocurrieron sobre las 23:10 horas de la noche de ayer. La Sala 092 recibió varias llamadas informando de que en un chiringuito de la playa de La Araña, concretamente en calle Escritor Alarcón Bonel, se estaba celebrando una fiesta con gran multitud de personas en la que no se guardaba distancia social de seguridad.

Al llegar a la entrada, los policías locales comprobaron in situ que se estaban cometiendo numerosas infracciones, destacando la presencia en el interior del local de unas 300 personas aproximadamente, siendo el aforo máximo permitido del establecimiento de unas 70, ya que el local cuenta con permiso para 23 personas, que en la actual fase 3 se ve reducido a 16, a lo que habría que sumarle la terraza de 70 metros cuadrados, que estaría habilitada para 20 mesas, o lo que es lo mismo 80 personas, viéndose dicha cifra reducida en la actualidad a 14 mesas y 56 personas.

A ello se suma que no se guardaba la mínima distancia de seguridad, encontrándose todas las personas de pie, ya que no había sillas para sentarse.

Además, los agentes se percataron de que el personal de vigilancia y control del establecimiento no portaba las correspondientes mascarillas de protección, no observándose tampoco a ningún empleado del local efectuando la limpieza y desinfección del equipamiento de la terraza y careciendo igualmente de gel hidroalcohólico tanto en la entrada como en el interior del recinto a disposición de los clientes. Asimismo, el establecimiento carecía de documento identificativo de la Junta de Andalucía.

Otro de las infracciones que fue motivo de denuncia por parte de la Policía Local de Málaga fue el hecho de que tuvieran música a un volumen muy alto e incluso una mesa de mezclas para disc jockey a pesar de no contar con permiso para ello, ya que la licencia del local es de bar-cafetería con cocina y sin música.

“Se nos ha ido de las manos”

Ante las numerosas irregularidades, los policías locales identificaron al encargado del establecimiento y organizador el evento, un hombre de 32 años de edad que manifestó a los agentes que se trataba de una fiesta privada consistente en una jornada de degustación gastronómica a la que habían acudido más personas de las que esperaban, viéndose desbordados por la situación y manifestando literalmente que se les había ido de las manos.