El proyecto, activo desde el pasado 2 de marzo, se desarrolla gracias a la colaboración con la academia De La Calle Education y se ofrece cada miércoles en el centro Mambré, conocido como “Calor y Café”. La iniciativa está teniendo una gran acogida, con una media de 15 personas atendidas cada semana.
Más allá de un simple corte de pelo, este servicio pretende reforzar la confianza y dignidad personal de quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad. Se trata de un recurso complementario dentro de la atención integral que ofrece el centro, donde los usuarios pueden cubrir necesidades básicas como alimentación, higiene, ropa o atención sanitaria.
Además, Mambré desarrolla un acompañamiento individualizado, basado en la escucha y la orientación, para facilitar la inclusión social. Solo en el mes de marzo, el centro ha atendido a 122 personas, la mayoría hombres, muchas de las cuales ya se han beneficiado de esta nueva iniciativa.
Desde Cáritas destacan el impacto positivo del proyecto. Su subdirectora subraya que se trata de una acción que nace de forma “natural y solidaria”, y que permite ir más allá de la ayuda básica para ofrecer un acompañamiento real a las personas.
Por su parte, desde la academia colaboradora ponen en valor tanto el componente social como el educativo de la experiencia. Sus responsables aseguran que participar en este programa supone un aprendizaje vital para el alumnado, que refuerza valores como el respeto, la responsabilidad y el compromiso, además de acercarles a la realidad de personas en situación de exclusión.

