El próximo 17 de mayo se celebrarán las elecciones autonómicas en Andalucía, donde se elegirá qué fuerza política gobernará los próximos cuatro años la comunidad. Andalucía ha sido gobernada durante los últimos cuarenta años por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE). El PSOE en Andalucía, gobernó y lideró el sistema político andaluz desde 1982 hasta las elecciones autonómicas de 2018. A partir de estas elecciones, el PSOE comienza a perder control constitucional y fuerza en la comunidad.
Actualmente, el presidente de la comunidad autónoma de Andalucía es Juan Manuel Moreno, líder del Partido Popular (PP) en la comunidad.
A continuación se realiza una revisión de los cambios políticos que ha sufrido Andalucía, para poder entender la situación en la que se encuentra en la actualidad y los futuros resultados del próximo 17 de mayo.
Período de hegemonía (1982-2008)
Las primeras elecciones al parlamento andaluz se celebraron en 1982. En aquellas primeras elecciones, el PSOE consiguió el 52,6% de los votos y 66 escaños, de los 109 del parlamento andaluz. Durante las siguientes décadas, los años ochenta y noventa, el PSOE fue el partido central del parlamento andaluz y el que dominaba el sistema político de la comunidad.
Desgaste progresivo (2012-2018)
A principios de los 2000, el PSOE empieza a perder votantes por el desgaste del gobierno, la fragmentación de la izquierda y la aparición de nuevas fuerzas políticas. En las elecciones del 2012, el PSOE fue el partido más votado, consiguió 47 escaños en el parlamento andaluz, pero quedó lejos de la mayoría absoluta. Aunque el PSOE siguió ganando las elecciones, sus votantes disminuyeron y las distancias con la segunda fuerza política, el Partido Popular (PP) se fueron estrechando.
Cambio político estructural (2018-2022)
El cambio político a nivel estructural se plasmó claramente en los resultados electorales autonómicos de 2018. En estos comicios, el PSOE volvió a ser la primera fuerza política, pero solamente consiguió 33 escaños, 14 escaños menos que en las anteriores elecciones. Fue el peor resultado del PSOE en Andalucía hasta el momento.
En esta ocasión, los partidos de centro y de la derecha, Partido Popular (PP), Ciudadanos y VOX, pactaron para que el siguiente presidente del parlamento de Andalucía fuera Juan Manuel Moreno (candidato del PP). Fue la primera vez, desde el inicio de las autonomías, que el PSOE no gobernó el parlamento andaluz. Significó un cambio importante para la política de la comunidad.
La pérdida de soporte del PSOE por parte de la población de Andalucía se volvió a plasmar en las elecciones de 2022. La caída del PSOE en votos y escaños se consolidó, fue el PP el partido que logró la mayoría absoluta con 58 diputados y el PSOE obtuvo 30 escaños, 3 menos que en las elecciones del 2018.
Posibles causas del cambio político
Los resultados electorales de los últimos años reflejan que la pérdida de fuerza del PSOE en Andalucía ha sido gradual. Es a partir del 2018 cuando queda claro que han perdido la confianza de la población andaluza, la cual ha variado notablemente su voto.
Algunos de los factores por los que el PSOE podría haber perdido fuerza política en Andalucía son: el desgaste acumulado tras años de gobierno, la aparición de nuevas formaciones políticas, el cambio generacional del electorado y el impacto de los casos de corrupción.
Destacar que el cambio de los resultados electorales en Andalucía, está estrechamente ligado con la evolución política del país. Los datos electorales de los últimos años en España muestran una clara transformación estructural del sistema político, dónde están desapareciendo los periodos largos de hegemonía política.
El escenario político actual del país, está compuesto por más partidos y mayor repartición de la fuerza política. En la mayoría de comunidades es necesario el pacto entre varios partidos para que el partido más votado pueda llegar a gobernar.

