"Volver al número uno significa mucho para mí, estoy muy feliz de ganar". Así de eufórico se mostraba el italiano Jannik Sinner tras lograr su título más importante sobre tierra, el Masters 1000 de Montecarlo que estaba en poder de Carlos Alcaraz, al que venció por 7-6(5) y 6-3. "Vinimos aquí con la intención de disputar la mayor cantidad de partidos posible y obtener buenas impresiones antes de los próximos torneos (...) Ambos tuvimos un gran nivel", reconoce.
El nuevo número uno del mundo también mencionó las condiciones del partido, marcado por el viento. "Hacía algo de viento, una brisa ligera. Unas condiciones diferentes a las que hemos tenido a lo largo del torneo". Aun así y a pesar de los contratiempos, asegura que "el resultado es increíble": "Nunca lo había logrado antes y significa mucho para mí".
Nunca lo había logrado antes y significa mucho para mí
El italiano asegura que siempre se vio con opciones de arrebatar el saque a Alcaraz durante su juego. "Me sentí cerca en los juegos y sentí también que las pelotas nuevas me ayudaron (...) El cambio de pelota se produjo con el marcador 2-1, y simplemente intenté mantenerme concentrado", dijo un Sinner que este lunes iniciará su semana 67 como número uno.
Sinner no cedió ni un solo set en su camino hacia los títulos Masters 1000 de París, Indian Wells y Miami, convirtiéndose en el primer hombre en lograr el "Sunshine Double" (Indian Wells, Miami) sin perder un solo set.
El segundo cabeza de serie ha ganado sus últimos 17 partidos y acumula una racha de 22 victorias consecutivas en torneos Masters 1000. La última vez que perdió a este nivel fue en Shanghái en octubre, cuando se retiró contra el neerlandés Tallon Griekspoor.
El choque contra Alcaraz fue el primero entre ambos desde noviembre, cuando Sinner se impuso en la final de las Finales ATP. Con su victoria en 2 horas y 15 minutos, el italiano se convirtió en el segundo jugador, junto a Djokovic en el 2015, en ganar Indian Wells, Miami y Montecarlo consecutivamente.

