Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar, recoger datos estadísticos y mostrarle publicidad relevante. Si continúa navegando, está aceptando su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en política de cookies.

Disfruta de la app de Onda Cero en tu móvil.

MERHI TERMINÓ 14º

Rosberg logra la victoria en Austria con los dos McLaren y Sainz fuera de combate

Nico Rosberg reduce a diez puntos la diferencia con Hamilton por el liderato del Mundial tras el triunfo cosechado en el GP de Austria. El alemán fue superior a su compañero, que incluso tuvo sanción de cinco segundos de penalización, en una prueba en la que McLaren-Honda sólo dio diez vueltas y en la que Carlos Sainz abandonó por problemas con la batería.

Jorge Bautista | Madrid | Actualizado el 18/07/2018 a las 14:40 horas

Rosberg celebra el triunfo en Austria

Rosberg celebra el triunfo en Austria / EFE

Otra carrera para olvidar para McLaren-Honda. Ya es tan habitual en este comienzo de 2015 que la frase empieza a ser recurrente. Otra vez, los objetivos no se han cumplido a pesar de ser tan simples como terminar. A pesar de ser Austria una prueba para hacer unos test que ya deberían estar hechos en este gran premio, en el octavo gran premio del Mundial. Con Rosberg ganando y con muchos mejorando, en Woking todavía siguen sin tener seguro el cruzar la bander a cuadros.

Ni diez vueltas duraron sus dos coches. Ni diez kilómetros pudo dar Fernando Alonso, a pesar de que su inicio fue prometedor y de que pasó del puesto 19 al 14 en tan sólo dos curvas. Una pena que cuando dio unas más terminó contra el muro por un accidente con Kimi Raikkonen. El finlandés perdió el control de su Ferrari y se llevó al español consigo. Lo positivo, sabiendo que ambos pilotos están bien, es que en esta ocasión no fue problema de motor...

Claro que era nuevo, aunque lo mismo puede decir Jenson Button, que tenía casi toda su unidad de potencia renovada y que dijo adiós al Red Bull Racing en la décima vuelta. Podía haber dicho antes adiós, porque ya rodaba cual utilitario por el asfalto tiempo atrás de que le dijeran que tocaba volver al garaje. Pruebas no superadas para él, y datos no logrados para un equipo que no es un equipo cualquiera.

Y es que McLaren es McLaren. Y Honda es Honda. Y su unión, en el mes de junio, no sólo no ha dado a luz un coche capaz de puntuar, sino que de momento ni tan siquiera es un coche fiable que sepas que va a volver al garaje tras cruzar la bandera a cuadros. Y sin fiabilidad no hay pruebas. Sin pruebas no hay mejoras. Sin mejoras no hay ni puntos ni podios. Ni tampoco victorias. Hay que ponerse las pilas. Hay que hacerlo ya.

Rosberg, implacable

Ya no para llegar al nivel de Mercedes, pues es tan alto que el resto sólo puede aspirar al tercer puesto. Ni siquiera hay problemas de fiabilidad, de motor, o mecánicos. De esos que muy de vez en cuando tenían el pasado año. Esta vez eso está totalmente controlado, y todo consiste en saber si es Rosberg y si es Hamilton el piloto que haga la pole o que gane la carrera. Salvo sorpresa claro está.

En esta ocasión fue Nico quien se llevó el triunfo. Lo hizo tras pasar a Lewis en la primera curva y sin apenas tener que mirar por su retrovisor. Poco a poco fue abriendo brecha con su compañero y rival, aunque al final terminase sufriendo por el desgaste de sus neumáticos y también de sus frenos. Eso sí, aunque al final hubiera perdido tiempo habría dado igual, pues Hamilton tenía una sanción de cinco segundos a final de la carrera.

Ni así perdió la segunda plaza de la prueba. Ni tan siquiera así, pues por el último escalón del podio ya lucharon lo suyo tanto Massa como Vettel. Sebastian, o más bien Ferrari, falló en el pit stop, y contra viento y marea peleó el tetracampeón para cercar a Felipe en las últimas curvas. Al final no lo logró, pero qué lucha ofrecieron el Williams y el Ferrari en Spielberg.

A Sainz le falló la batería

No pudo participar en muchas Carlos Sainz, pues un problema en la batería le dejó fuera cuando tenía ritmo para estar entre los siete primeros, tal y como confirmó a final de carrera, y tal y como el propio Verstappen demostró. Y es que de los tres españoles que comenzaron solo uno pudo acabar. Fue Roberto Merhi, que terminó en la posición 14ª.

Ahora toca, con McLaren-Honda, hacer efectiva la frase de que el coche, el equipo y los resultados no pueden hacer otra cosa que mejorar. Cada carrera, cada prueba, está siendo un constante suplicio para esta pareja, una pareja formada por dos nombres que no son ni mucho menos novatos en esto. Por dos grandes nombres en el mundo del automovilismo que, de momento, no han dado con la tecla.