ESPAÑA 0(4)-0(3) COREA DEL NORTE

La Selección Española conquista su segundo Mundial sub-20 tras imponerse a Corea del Norte en los penaltis

Tras 120 minutos sin goles, el partido se fue a la prórroga, donde ninguno de los dos equipos consiguió abrir el marcador. Las porteras de ambos equipos han sido clave.

Nerea Pardillo

Madrid |

Las jugadoras celebran el penalti decisivo parado por Laia (Photo by Daniela Porcelli - FIFA/FIFA via Getty Images)

La selección española femenina sub-20 ha conquistado el segundo mundial de su historia tras vencer en los penaltis a Corea del Norte, la actual campeona. Laia, la portera del Real Madrid, ha parado dos lanzamientos, mientras que la Roja no ha fallado ninguno de sus disparos.

De esta manera, España revalida el título conquistado en 2022 y se venga de Corea, que venció en 2024 en la final del Mundial sub-17. La victoria de España es de gran mérito, porque Corea no ha recibido ni un solo gol en todo el torneo.

El torneo de España ha sido excelente. El equipo entrenado por David Aznar selló la fase de grupos con pleno de victorias, con 16 goles a favor y solo uno en contra. En octavos de final venció 2-0 a Portugal y en cuartos se impuso por 0-1 a Brasil. Ya en semifinales, Italia no fue un obstáculo para la Roja, que ganó 2-0.

Laia, la guardameta española detuvo los lanzamientos de Choe Yon A y Pak Ok I, el último y definitivo, mientras que Marisa García, Celia Segura, Carla Julià y Daniela Agote convirtieron los cuatro penaltis de España, que añadió el título al que consiguió en 2022 y se tomó la revancha de otra final que perdió en otra lotería de los penaltis con diferente final.

De la final de 2024 repetían cinco jugadoras españolas y ocho coreanas. España impuso su juego rápido, pero la guardameta de Corea lo paró absolutamente todo. El conjunto asiático buscó el contragolpe sin éxito, aunque a las jugadoras dirigidas por David Aznar todavía les faltaban sorpresa y precisión en el último pase.

Corea del Norte llevó hasta el final su resistencia y llevó el partido a una prórroga que no cambió nada. El cansancio redujo aún más los espacios y las ocasiones desaparecieron, dando paso a una tanda de penaltis que ya es historia del fútbol español.