El fútbol llegó a Estados Unidos en 1994 con una histórica Copa del Mundo en la que vivimos la reedición de una final que se saldó con el mismo resultado. Brasil le ganó a Italia, como en Mexico 70, aunque esta vez con muchas más dificultades en un partido que se decidió en la tanda de penaltis.
Esa fatídica tanda de penaltis dejó dos icónicas imágenes con los fallos de Roberto Baggio y Franco Baresi, dos de los mejores jugadores de la selección italiana. El primero fue el líder goleador de aquella selección y el segundo hizo un proeza recuperándose en tiempo récord de una lesión de menisco que se produjo en el primer partido para llegar a la final.
La Brasil de 1994 jugaba con un centro del campo formado por tres mediocentros, Mazinho, Dunga y Mauro Silva, y contaba arriba con la calidad de Romario y Bebeto. Esa canarinha se alejó del jogo bonito, pero consiguió así levantar por cuarta vez la Copa del Mundo.
Romario fue, sin lugar a dudas, la gran estrella de aquella Brasil. Llegó al Mundial tras una gran temporada con el Barça en la que marcó 30 goles y lideró a su selección en el torneo marcando otros cinco y siendo decisivo en los momentos clave.
También destacaron futbolistas como el ruso Oleg Salenko, pichichi del campeonato con seis goles y firmando una actuación estelar en el partido ante Camerún en el que marcó cinco de ellos; y Hristo Stoitchkov, también con seis goles, que lideró a Bulgaria hasta las semifinales.
Otro de los protagonistas fue Diego Armando Maradona, que jugó su último Mundial. Comenzó marcando un golazo ante Grecia en el primer partido, pero el positivo en el control antidoping tras el segundo partido ante Nigeria le dejó fuera del resto del torneo y acabó con las aspiraciones de una Argentina que cayó en octavos de final ante Rumanía (3-2).
Bulgaria y Suecia alcanzaron unas históricas semifinales. La selección búlgara eliminó a Alemania en cuartos (2-1) y le puso las cosas muy difíciles a Italia en semifinales. Los suecos, que ya dejaron muy buenas sensaciones dos años antes en la Eurocopa, también pusieron en serios aprietos a Brasil en su semifinal.
El codazo de Tassotti
La España de Javier Clemente hizo un buen Mundial, aunque cayó en cuartos de final en un partido que dejó una de las imágenes más icónicas de la historia del fútbol español: el codazo de Mauro Tassotti a Luis Enrique.
Los días previos al Mundial no estuvieron exentos de polémica por una lista en la que seleccionador dejó fuera a jugadores como Michel, en plena madurez; Carlos, pichichi nacional; o Fran.
España fue de menos a más en un Mundial en el que empezó empatando con Corea del Sur (2-2) y Alemania (1-1) en sus dos primeros partidos, pero terminó cerrando su billete a octavos ganando con contundencia a Bolivia (1-3) en el último.
En octavos dejó una buena victoria ante Suiza (3-0), pero cayó ante Italia en cuartos (2-1) en aquel fatídico partido que terminó con una ocasión fallada de Salinas ante Pagliuca, el gol de Baggio en la jugada siguiente, y el codazo de Tassotti a Luis Enrique en el que el colegiado no pitó penalti.

