No está todo definido. A pesar de una primera parte en la que el Espanyol y el Real Madrid han estado muy igualados, un doblete de Vinicius al poco de volver al descanso le dio la vuelta al partido, evitando el alirón del Barça.
"El Madrid está en otra cosa (…) Evidencia los mismos problemas de los últimos años; un equipo que no presiona, que no es capaz de ensanchar el campo y que no tiene gobernador de juego", decía al final de la primera parte Miguel Serrano en Radioestadio.
Ya a la vuelta del descanso, los de Arbeloa salieron al campo mucho más agresivos intentando acelerar el juego y generar más ocasiones de gol. Fue gracias a dos goles de Vinicius en el 55 y 66 de partido, respectivamente, cuando el Madrid vio un poco de luz antes del Clásico que se disputará el próximo domingo en el Camp Nou. Será en ese encuentro donde se decidirá si el Barça se proclama campeón de Liga.
Después del doblete se pudo ver a un Espanyol algo más desencajado del partido, mostrando claras dificultades ofensivas y sin apenas generar peligro real incluso yendo por detrás. A pesar de los esfuerzos, los pericos se dejaron en casa los tres puntos.
