El Real Madrid afrontaba este miércoles un partido trascendental para el futuro de Xabi Alonso en el Santiago Bernabéu. Más importante para el entrenador, que se jugaba el puesto, que para el club, que sumaba cuatro victorias en cinco partidos en Champions hasta la fecha.
El equipo madridista sabía lo que se jugaba y así lo mostró desde el primer minuto, en el que el colegiado señaló un penalti de Nunes sobre Vinicius, pero que el VAR corrigió por ser fuera del área. Valverde estuvo cerca de marcar en ese lanzamiento de falta y pocos minutos más tarde fue Vinicius el que mandó fuera un gran envío de Rodrygo desde la izquierda.
No estaba Mbappé, por lo que Alonso apostó por Rodrygo y Gonzalo para acompañar a Vini en el ataque, y el brasileño no defraudó. Fue el hombre más peligroso del Madrid y logró romper su sequía de 32 partidos sin marcar antes de cumplirse la media hora de partido para adelantar al equipo madridista.
Pero duró poco la alegría en el equipo madridista, pues el Manchester City, con muy poquito, fue capaz de darle la vuelta al marcador antes del descanso. Empató O'Reilly en una acción a balón parado en la que aprovechó un balón muerto que dejó Courtois dentro del área tras un cabezazo de Gvardiol.
Pocos minutos más tarde, Rudiger agarró a Haaland en una disputa dentro del área y el colegiado señaló penalti tras revisarlo en el VAR. El mismo noruego lo transformó. El marcador pudo ser peor antes del descanso, pero Courtois salvó al equipo con una doble parada.
El Manchester City se impuso en el inicio de la segunda mitad y obligó a Courtois a volver a hacer varias paradas salvadoras, pero el Real Madrid terminó empujando en busca del empate, que tuvo en las botas de Vinicius, que la echó fuera, y en la cabeza de Endrick, pero su remate se estrelló en el larguero.
El Madrid queda séptimo con doce puntos tras esta derrota con aún dos partidos por delante, Monaco yBenfica. Hoy mejoró la imagen del equipo, pero tendrá que ganar ambos partidos para terminar entre los ocho primeros.



