NBA

La historia detrás de los 83 puntos de Bam Adebayo que destrozaron el récord de Kobe Bryant

El jugador de los Miami Heat protagonizó ante los Wizards una noche irreal, batiendo la segunda mayor anotación de la historia de la NBA, en un partido en el que todo el equipo de Florida pareció conspirar para que su líder tumbara los míticos 81 puntos del fallecido exjugador de los Lakers.

Rafa Sanz del Río

Madrid |

La historia detrás de los 83 puntos de Bam Adebayo que destrozaron el récord de Kobe Bryant
La historia detrás de los 83 puntos de Bam Adebayo que destrozaron el récord de Kobe Bryant | Megan Briggs. Getty

La exhibición ayer de Bam Adebayo no solo incluyo a un nombre inesperado en los rankings históricos de anotación de la mejor liga de baloncesto del mundo, sino que además abre un debate fascinante: ¿estamos ante una gesta individual a la Wilt o Kobe, o ante un plan colectivo para fabricar una marca que nadie olvidará?

Una noche para la eternidad: 83 puntos y récords por el camino

Los Heat derrotaron 150-129 a unos Washington Wizards diezmados, en un partido que pronto dejó de ser un simple duelo de temporada regular para convertirse en un monográfico sobre el jugador estadounidense. El interior firmó 83 puntos, 9 rebotes, 3 asistencias, 2 robos y 2 tapones en 42 minutos, con 20/43 en tiros de campo, 7/22 en triples, siendo esta su mejor marca en el tiro lejano y un descomunal 36/43 desde la línea de tiros libres, estableciendo récord histórico de la NBA en tiros libres anotados y lanzados en un partido.

Su producción fue una ola insólita que no dejó de crecer: 31 puntos en el primer cuarto, 43 al descanso y 62 al final del tercer periodo, con el FTX Arena entregado a cada posesión como si fuera un Game 7 de Finales.

"Hubo un momento en el segundo cuarto en el que miré al marcador y pensé: esto ya no va de ganar, va de ver hasta dónde puedo llegar", confesó Adebayo tras el encuentro.

Rival tocado, contexto perfecto: el escenario de la hazaña

El rival también contó: Washington llegó a Miami sin varias piezas clave de perímetro y dirección, incluyendo la baja de Trae Young, lo que dejó a los Wizards con menos control del ritmo y menos amenaza ofensiva sostenida más allá de los 28 puntos de Alex Sarr. El partido se rompió pronto en el marcador, pero los Heat siguieron alimentando a su estrella interior a base de bloqueos, aclarados y un flujo constante de balones al poste y al pick and pop.

"Sabíamos que ellos venían muy justos atrás y que no podían cargar de personales a todo el mundo, así que dijimos: vamos a castigar la pintura y la línea de tiros libres hasta que nos paren", explicó el entrenador de Miami, Erik Spoelstra.

Los compañeros lo entendieron rápido: cada transición buscaba a Adebayo, cada sistema se reorientaba hacia él y los secundarios sacrificaron tiros abiertos para seguir alimentando la narrativa de la noche.

La obsesión del equipo por conseguir este hito hizo que los últimos minutos fueran algo estrambóticos, ya que pese a que el conjunto de Florida estuviera 20 puntos arriba sus jugadores cometían faltas a propósito para que el balón volviera rápidamente a las manos de su compañero.

La comparativa que señala el hito de Adebayo

Adebayo usó volumen brutal (108 intentos totales) con eficiencia media (46.5% tiros anotados), potenciada por los tiros libres (83.7% de efectividad). además de batir su récord en triples sin ser un aspecto del juego que lo caracterice. Comparado con otros hitos, su noche destaca por el apoyo colectivo más que por pura precisión individual.

Si lo comparamos con otras anotaciones históricas como los 70 de Devin Booker, los recientes 73 puntos de Luka Doncic, los 81 de Kobe o la histórica cifra de 100 puntos de Wilt Chamberlain, la gesta del pívot de los Heat refleja lo insólito de este caso.

Kobe brilló con 55.6% de efectividad en un alto volumen de tiros, en aquel duelo contra los Raptors que no pudieron frenarle en la segunda mitad; Wilt, 54% en la era física del deporte. Frente a esto Bam sacrificó precisión por volumen y apoyo.

"El equipo se alineó; si había que ceder tiros por historia, se cedía", dijo Spoelstra. La actuación fue similar a la Booker, pero con más tiros libres y con un monográfico aún más exagerado que aquel partido del exterior de los Suns.

Esta mezcla de datos y de historias no pueden negar que el jugador ha entrado directamente a los libros de la canasta, y que es probable que nadie recuerde estas estadísticas cuando dentro de muchos años se hable de aquel duelo mítico donde un protagonista inesperado rompió el récord de Kobe Bryant.

Pero sí refleja que este hito fue diferente al de otros como el de la Mamba por el esfuerzo colectivo en pos de un objetivo, y denota que en una NBA donde el triple se ha convertido en el monopolio de los 24 segundos es probable que no solo se vuelva a intentar sino que incluso se pasará la por ahora inalcanzable cifra que estableció Chamberlain en 1962.

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