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EN BUENAS MANOS

Hepatitis C

El preocupante desconocimiento y la falta de concienciación social sobre la hepatitis C obstaculizan su erradicación y potencian la estigmatización de los pacientes. Así lo revela el informe “Percepción social de la hepatitis C en España”, promovido por Fundación “Más que ideas” y la “Federación Nacional de Enfermos y Trasplantados Hepáticos (FNETH)”.

Dr. Bartolomé Beltrán | Madrid | Actualizado el 21/07/2017 a las 12:58 horas

Un asunto de calado es la percepción que tiene la población sobre la hepatitis C, una enfermedad que afecta en torno a 900.000 personas en España, y a entre 65 y 90 millones de personas en todo el mundo, y los datos predicen que aproximadamente el 70 por ciento de ellas ignoran que la tienen. El preocupante desconocimiento y la falta de concienciación social sobre la hepatitis C obstaculizan su erradicación y potencian la estigmatización de los pacientes. Así lo revela el informe “Percepción social de la hepatitis C en España”, promovido por Fundación “Más que ideas” y la “Federación Nacional de Enfermos y Trasplantados Hepáticos (FNETH)”.

Y es que, a pesar de ser una enfermedad con cierta visibilidad entre la población, una tercera parte de la misma no ha oído hablar de la hepatitis C, una de cada cinco personas no sabe que el hígado es el principal órgano afectado, y un 30% y un 40% no asocia la patología con la cirrosis y el cáncer de hígado, respectivamente, pese a que son sus complicaciones más frecuentes y las principales causas de muerte en personas con esta enfermedad. Más aún: el porcentaje de encuestados que no sabe o no cree que sea posible curar la hepatitis C supera el 40%, a pesar de los resultados esperanzadores de los últimos avances terapéuticos en términos de curación.

La falta de información sobre esta patología afecta también a su prevención, ya que sólo una de cada cinco personas sabe que no existe vacuna, y la mitad desconoce que tener o haber tenido los tipos A o B de la enfermedad no protege de la hepatitis C. Además los encuestados desconocen las vías de transmisión, ya que uno de cada siete no cree que se transmita a través de las mucosas corporales y que un 25% no sabe que se contagia a través de la sangre.

La hepatitis C también es uno de los asuntos que se recoge en la memoria sobre la situación socio-sanitaria y económica de España en 2016. Uno de los temas más trascendentes desde el punto de vista de la salud pública en los últimos años ha sido la decisión política de emprender el tratamiento de los enfermos de hepatitis C con las nuevas terapias, más seguras y efectivas, pero con un alto coste económico.

Según el texto de acuerdo con los datos recogidos en el Plan de abordaje, en España la prevalencia de anticuerpos en adultos se estima en un 1,7 por 100 (688.000 adultos), y la prevalencia de viremia en adultos, en un 1,2 por 100 (472.000 adultos). Aproximadamente la mitad de los infectados (cerca de 52.000) han sido diagnosticados con una afección hepática significativa, por lo que constituyen el segmento prioritario para recibir los nuevos tratamientos, de gran eficacia y alto coste.

El Plan Estratégico para el Abordaje de la Hepatitis C en el Sistema Nacional de Salud, aprobado en marzo de 2015, tiene como objetivo disminuir la morbimortalidad causada por el virus de la hepatitis C (VHC) en la población española, abordando la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento de los pacientes, e incluye un informe sobre las condiciones de financiación de los nuevos antivirales de acción directa para el tratamiento de la hepatitis C crónica en el SNS. El texto prevé el tratamiento de la población diagnosticada con afectación más grave, cuenta con un presupuesto de 786 millones de euros para abordar esta tarea en los próximos tres años en todas las comunidades autónomas, evitando así desigualdades en el acceso.