Valencia Basket buscará repetir victoria en un OAKA en el que le volverán a esperar casi veinte mil personas para forzar un quinto encuentro en el Roig Arena de los cuartos de final de la Euroliga que le enfrentan al Panathinaikos.
Tras haber perdido en su pista los dos primeros encuentros de la serie casi sobre la bocina, el Valencia logró salvar el miércoles la primera 'bola de partido' del equipo heleno y se impuso por 87-91 en un encuentro que, como el segundo de la serie, dominó en buena parte pero en el que al haber estirado más su ventaja pudo aguantar mejor un final en el que tuvo también el punto de suerte que no había tenido en las dos primeras citas.
Si el segundo encuentro acabó con provocaciones de los jugadores griegos, carreras y empujones de algún jugador del Valencia y una sanción de tres partidos al presidente del equipo griego por invadir una zona restringida para protestar a los árbitros, el tercero estuvo marcado por la expulsión de los técnicos de ambos equipos.
Una airada protesta de Ataman a los colegiados en el tercer cuarto, que no era la primera, dio pie a Pedro Martínez a su vez a reprocharles que le consintieran esas réplicas, algo que acabó con ambos en el vestuario antes de tiempo, aunque el turco se lo tomó bastante peor.
Al acabar el choque, el técnico ayudante Xavi Albert, desveló que contemplaban la posibilidad de que Ataman tratara de forzar alguna técnica para alterar el guión como había hecho en los dos primeros encuentros y que habían decidido defenderse y no dar un paso atrás.
La plantilla del Valencia, técnicos ayudantes y jugadores, reaccionaron con madurez y personalidad aunque no pudieran evitar que su ventaja se viera muy mermada en los últimos minutos. El Panathinaikos tuvo, de hecho, un par de triples para empatar después de un error 'taronja' en un saque de fondo.
Para el Valencia, además de prolongar la serie, el choque le sirvió para romper una racha de cuatro derrotas seguidas, la peor que ha tenido en las dos etapas de Pedro Martínez en su banquillo.
Pero más allá de otro ajustado final, el Valencia mostró para hacerse con el dominio del juego varios ajustes, sobre todo sobre Kedrick Nunn, que le permitieron marcar el paso inicialmente. Eso sí, en el tramo final tuvo muchos problemas para superar la defensa de cambios, algo para lo que debe estar preparado.
Además de Nunn y Nigel Hays-Davis, dos de las grandes estrellas de la Euroliga, el Valencia ha tenido en los dos últimos partidos muchos problemas para secar a Nikolaos Rogkavopoulos, un jugador que debe ser algo más fácil de minimizar que sus compañeros y cuyo peor rendimiento puede darle buenos beneficios al equipo 'taronja'.
La victoria, no obstante, incluyó una factura para el Valencia Basket en forma de lesión del capitán Josep Puerto, uno de los jugadores más destacados hasta que se tuvo que retirar tras dañarse el tobillo izquierdo. A pesar de que el internacional español quiere apurar sus opciones tiene casi imposible poder jugar y su lugar lo ocuparía Omari Moore, que fue el descartado el miércoles.

