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JORNADA 27 | CELTA 0-2 ATLÉTICO

Celta de Vigo 0- 2 Atlético de Madrid

El delantero asturiano anotó un doblete en apenas dos minutos para darle los tres puntos al equipo rojiblanco y dormir en la noche del sábado como primero de la Liga. El cambio de Simeone, dando entrada a Sosa por Koke, hizo reaccionar al equipo. Dominó el Celta pero no disfrutó de ocasiones claras.

Víctor Molina Pozo |  Madrid |  Actualizado el 22/09/2017 a las 14:34 horas

El Atlético de Madrid no desperdició la oportunidad de acostarse en la noche del sábado como líder momentáneo de la Liga gracias a un doblete de David Villa, que entraba de titular en Balaídos en detrimento de un Diego Costa sancionado. El asturiano, que se había perdido las citas contra AC Milan y Real Madrid, demostró a Diego Pablo Simeone que puede confiar al cien por cien en sus cualidades en un partido trascendental para los intereses rojiblancos, pues podía meter distancia con el FC Barcelona después de perder en Pucela. A la espera de lo que haga el Real Madrid en el Bernabéu contra el Levante, los colchoneros mantienen el pulso por la Liga y siguen en la parte alta de la clasificación con un triunfo inteligente en Vigo.

El Atlético de Madrid jugó con muchísimas limitaciones. En apenas media hora del partido, Mateu Lahoz cargó con sendas tarjetas amarillas al bloque armado de Simeone. Gabi y Mario Suárez, que se pierde el partido contra el Espanyol por ver la quinta cartulina en Liga, fueron amonestados por protestar una decisión arbitral del colegiado. En esa tesitura se creció Alex López, un magnífico pelotero que se echó el Celta de Vigo a la espalda. Distribuyó y ordenó con criterio al equipo, controlando las fases del juego, haciendo largo y ancho Balaídos a todo un Atlético de Madrid cuya única misión fue buscar el desmarque de David Villa, sin éxito alguno.

Villa no es Costa
Fue, desde el principio, un error de concepto de Diego Pablo Simeone, propio de principiantes. El Atlético de Madrid saltó a Balaídos con la creencia de seguir el mismo plan de juego que utilizan con Diego Costa en el campo. Mandaban balones imposibles a David Villa, incrustado entre los dos centrales, pensando que el asturiano tiene las mismas facultades que el delantero hispanobrasileño. El asturiano ofrece otras características y aptitudes al juego rojiblanco, pero jamás la brega, la pelea y el contactar con los defensas que exhibe en cada partido el ‘19’ colchonero. En ese juego, ‘el Guaje’ tuvo todas las de perder.

El Atlético confundió en la primera parte jugar con Villa el mismo estilo de juego que usa con Costa

Ha pasado poco más de un mes desde la llegada de Diego Ribas al Manzanares pero el Atlético de Madrid sigue esperando la mejor versión del brasileño, muy lejos de la vista en su primera temporada en calidad de cedido. Diego no comprende el nuevo estilo de juego del conjunto rojiblanco, de mucha intensidad y que exige una brega defensiva que no termina de cumplir, y la filosofía del equipo no encaja, de momento, con su forma de jugar. Volvió a mostrarse con ánimos en la participación pero su interés en influir en el juego no acompañó al resultado. Rompió, en ocasiones, el esquema vertebral y arriesgó frecuentemente con pases largos y al espacio a los que David Villa o Raúl García nunca recibían.

La mejor noticia para el Atlético era que llegaba vivo al descanso. A pesar de disfrutar de una ocasión más entre palos, el Celta de Vigo llegó con muchísima más frecuencia al marco de Thibaut Courtois. El belga se hizo grande en cada ocasión que los vigueses pisaban el área. Primero, tapando a Nolito en un contragolpe en el que el Atlético se durmió. Y en segundo lugar, achicando el espacio a Charles tras una preciosa combinación con Hugo Mallo.

Simeone zarandea a su Atlético
Mientras el Celta de Vigo se hacía grande y amenazaba con un gol, el Atlético de Madrid esperaba agazapado el zarpazo final y definitivo. Simeone miraba al terreno de juego y no le terminaba de convencer lo que veía. Al contrario que en las últimas ocasiones, le dio protagonismo a José Sosa en lugar de a Cristian Rodríguez. El argentino salió por Koke y el equipo rojiblanco mejoró su versión. En parte gracias a un inteligente Gabi Fernández que, con su presión, forzó el error de Gustavo Cabral al que llegó David Villa, anticipándose a la defensa y plantándose ante Yoel para batir al guardameta por bajo.

No había dado tiempo suficiente para que el Celta se recuperara del mazazo y para que tuviera tiempo de leer las exigencias del encuentro cuando José Sosa colgó un centro lateral desde la derecha para que el asturiano controlara desde fuera, se orientara el esférico y colocara el balón con dureza al palo largo defendido por Yoel. En apenas dos minutos, 'el Guaje' encarriló el encuentro para un equipo que dosificó fuerzas para medirse el martes que viene al AC Milan en los octavos de la Champions League.

Con el partido definido, el Atlético echó un pasito atrás, sin fatigas, sin padecer problemas. Simeone retiró del campo a un gris Diego Ribas para meter a Cristian 'Cebolla' Rodríguez. Minutos más tarde, quitó a David Villa para darle siete minutos a un Adrián López que nada pudo hacer. Los colchoneros se marchan de Balaídos con tres puntos importantísimos para sus intereses, que cierran la 27ª jornada con 64 puntos, líder de la clasificación, empatado a puntos con el Real Madrid, a la espera de su resultado contra el Levante.