Ser madre es un paso tan importante en la vida de una mujer que es normal que aparezcan miedos y dudas, tantos como para hacer un ‘listado de inquietudes’ sobre la maternidad.
Eso es lo que hizo hace unos años Miriam cuando se planteó lo de tener hijos. Hizo una lista de miedos y posibilidades que compartió con su hermana Eva.
Una lista en la que sobrevolaba un miedo, y una posibilidad, que no muchas mujeres se plantean: “¿Y si mi hijo o hija nace sordo o sorda?”
Esa preocupación que Miriam le trasladó a su hermana Eva se convirtió en un cortometraje, que, el año pasado, dio el salto a la gran pantalla.
Un salto que le ha valido a ‘Sorda’ convertirse en una de las nominadas al Goya a Mejor Película 2026.
Su directora, Eva Libertad, está nominada al Goya a Mejor Dirección Novel y a Guion Adaptado, y Miriam Garlo también está nominada a Mejor Actriz Revelación, entre otras nominaciones (siete en total) que ha conseguido ‘Sorda’.
Una película que ya ha ganado varios premios desde su estreno en abril del 2025, pero quizás, el más importante de todos, ha sido el de visibilizar una realidad silenciada tantas veces y casi nunca vista (y oída) en el cine.
Una película que nace del descubrimiento de unos miedos que los oyentes no tienen, pero que las personas sordas comparten muy a menudo, y más, las madres: "Pues lo primero que me sorprendió fue darme cuenta de que a pesar de ser hermana de Miriam y llevar toda la vida acompañándonos, pues nunca había pensado en esos posible miedos, inseguridades o bueno, todo lo que podía atravesar a una madre sorda que se enfrenta a la posibilidad de ser madre. Nunca había pensado en eso. Entonces ahí me di cuenta de que había algo que. Que bueno que a mí me interpelaba y que no estaba bien mirado a nivel social. Entonces de ahí surgió el deseo de hacer el corto."
Por su parte, Miriam, tuvo que adaptar su forma de hablar al personaje de la película: "Lo más complicado y lo más difícil que me resultó para construir este personaje, porque pues eso, tuve que trabajar previamente mucho con la nueva libertad, compartirle diferentes formas de edición y diferentes voces y que ella pues eligiendo y pues encontrando cual era el que le parece adecuado para Ángela y luego ella tuvo que enseñarme a poder mantenerlo porque, yo no tengo control sobre el aparato fonador y digamos que no podía ser autónoma. Entonces tuvimos que establecer un protocolo en el que ella era la que me recordaba, donde tenía que colocar la lengua, como tenía que pronunciar y así poquito a poco, pues ya lo fui integrando yo y pues ya pude realizar todo el rodaje con autonomía."
Además, Miriam, lejos de sentirse ofendida cuando le dicen actriz sorda, se siente muy orgullosa: "No me molesta para nada. Para mí el titular o cualquier cosa que me nombre como y me identifique como persona sorda es precisamente todo un orgullo, tiene que ver con que por fin puedo entenderme, puedo identificarme y me veo a mi. Me puedo mirar en un espejo en el que veo que soy necesaria... Soy diversidad y aporto riqueza al mundo y a la sociedad a entender. Para mí, todo lo que conlleve lo sordo y que ponga en valor y en un valor además de tesoro positivo, digamos el mundo sordo va a ser hermoso."
