PUEDO OPINAR Y OPINO

Fernando Ónega: "Un fervor feminista incumplió lo que el sentido común aconsejaba: no convocar al Covid con reuniones masivas"

Fernando Ónega reflexiona en 'Más de uno' sobre la polémica respecto de la manifestación del 8M de 2020 y la imprudencia del gobierno al alentarla.

Fernando Ónega

Madrid | 16.09.2021 07:31 (Publicado 16.09.2021 07:28)

Tu imprevista pregunta se podría traducir así: ¿muerto el perro se acabó la rabia? Es decir, salvado Marlaska por la Audiencia Nacional, ¿se archiva lo que investigaba De los Cobos? Judicialmente, puede que sí. Desde el punto de vista político y social, es evidente que no. El triunfo de Marlaska es, si queremos, el triunfo de la lógica en nombramientos y ceses: la pérdida de confianza es razón superior, casi un mandamiento de la ley de Dios y los gobiernos del mundo.

Lo ocurrido aquel 8-M quedará legalmente impune; pero la sentencia de la opinión es la que correspondería a un homicidio involuntario. Nadie fue allí a contagiar, pero se contagió. Cuando era evidente que el virus estaba aquí, un fervor feminista incumplió lo que el sentido común ya entonces aconsejaba: no convocar al Covid con reuniones masivas; practicar la prevención elemental de no darse la mano, no besarse, no intercambiar alientos, no soltar aerosoles.

No se habían dado normas de distancia social, pero sí avisos de los riesgos sanitarios. Y una parte del Gobierno incitó a lo contrario, estuvo presente en la manifestación y provocó un efecto llamada. Eso fue así, hay fotos y declaraciones que lo demuestran y está en la memoria colectiva.

Nadie pagó las consecuencias políticas ni se pudo llegar a sanciones penales. Con lo cual la conclusión de las responsabilidades políticas es la misma que Cunqueiro aplicaba a las meigas: no existen, pero haberlas haylas. Vaya si las hay.