OPINIÓN

Monólogo de Alsina: "Autoestima futbolera nacional"

Carlos Alsina reflexiona en su monólogo de 'Más de uno' sobre la victoria de la España ante Costa Rica en su debut en el Mundial; la selección de dos españoles para ser astronautas por la Agencia Espacial Europea y sobre la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado en el Congreso.

Carlos Alsina

Madrid | 24.11.2022 08:40

Monólogo de Alsina: "Autoestima futbolera nacional"

Reflexionaba ayer Antonio Banderas en este programa sobre lo poco que nos queremos los españoles a nosotros mismos. Esta idea de que en los otros países lo hacen todo mejor que nosotros. Nuestra baja autoestima. Cabe decir que salvo en días como hoy.

Puede ser que nos valoremos poco, pero hay excepciones, claro. Y una de ellas, al menos cuando gana, es la Selección Española de Fútbol. Ayer debió de vibrar con el partido de España hasta Andoni Ortúzar, que es hincha de Inglaterra. ¡Hasta Joaquim Torra, que va con Suiza! Los siete goles, siete, que encajó, criatura, la selección de Costa Rica. Siete motivos para que España haya amanecido hoy de mejor humor que el resto de los días. Ponte tú hoy a decir que hay que boicotear el mundial de Qatar. ¡Siete!

Siete motivos para que España haya amanecido hoy de mejor humor

Este España-Costa Rica de ayer es el España-Malta de quienes hoy tienen quince años. De aquella goleada mítica del 83 a la goleada, histórica dicen hoy las crónicas, del año 2022. El domingo nos espera Alemania, que viene con la moral tocada gracias a los japoneses. Y no, hoy no es jornada festiva en España por la victoria de la selección porque aquí, afortunadamente, no tenemos un rey Salmán.

Pero es que, además de ganar la Selección, nos han elegido a dos jóvenes compatriotas para la Agencia Espacial Europea. Dos de dieciocho. Un ingeniero, Pablo Álvarez Fernández, y una bióloga, Sara García Alonso. Leoneses los dos. Si de Madrid se va al cielo, de León se va a la Luna. Que es el destino que acaricia la Agencia, en competencia con la Nasa y con los chinos. De momento, les toca seguir formándose. Después, confiar en ser los elegidos para trabajar en la Estación Espacial Internacional. Y más tarde, en la Estación Espacial que se construirá para que permanezca orbitando la luna. Que de ahí a pisar la luna ya sólo habrá un paso. Con razón estaba entusiasmada ayer la ministra de Ciencia. Hoy se cumplen cincuenta y tres años del regreso a la Tierra del Apolo XII, que fue el siguiente al Apolo XI, con los dos astronautas que, tal como hicieron Armstrong y Collins. Conrad y Bean se llamaban. Quién sabe si alguna vez veremos a Álvarez Fernández o a García Alonso clavando una bandera europea en la luna. Quién sabe si en lugar de eso acabarán, como Pedro Duque, siendo ministros.

Si de Madrid se va al cielo, de León se va a la Luna

En el día que tenemos por delante quienes cantarán victoria serán Pedro Sánchez, por la goleada con que le ganará a la oposición la votación de los Presupuestos del Estado, y Esquerra Republicana de Cataluña, porque comenzará a oficiarse en el Congreso el funeral por el delito de sedición, la incineración del delito más grave por el que fue condenado el hoy compadre de Sánchez Oriol Junqueras. El Partido Popular, que aún fabula con la idea de que haya voces críticas dentro del grupo socialista, ha pedido que la votación sea de viva voz. Es decir, que no sólo se sabrá qué ha votado cada diputado socialista sino que se le escuchará decirlo. Conseguirán, en efecto, que la votación sea más larga. Y tener la grabación del momento en que el diputado vota a favor para usarla en la próxima campaña electoral en cada provincia: aquí está el diputado socialista por Jaén exonerando de la sedición a Oriol Junqueras.

Bildu ya es primo hermano del PSOE a todos los efectos

Los Presupuestos saldrán adelante con la misma mayoría que el año pasado: toda la izquierda de la cámara y casi todos los independentistas. Y con Bildu, claro, que ya es primo hermano del PSOE a todos los efectos. Ayer le preguntaron al presidente por su enésimo pacto con los de Otegi, esta vez para trasferir las competencias de tráfico al gobierno navarro, es decir, que en lugar de patrullar las carreteras la Benemérita lo haga la policía foral, como ya ocurre en el País Vasco y Cataluña. Y se acogió el presidente al comodín de la Constitución.

Hombre, lleva cuatro años gobernando. Hasta ahora ¿qué pasaba, que no cumplía la Constitución? Porque tiempo ha tenido para transferir la competencia. Desde hace veinte años la reclaman los gobiernos que ha habido en Navarra. La Constitución, por aclararlo, no obliga ni a pactar con Bildu ni a entregarle a Bildu las bazas que mejor le vengan para colgarse medallas. La pregunta no es por qué transfiere el tráfico a la policía foral, sino por qué ha esperado a que Bildu lo incluyera en su lista de la compra para aprobarlo.

Hoy, Sánchez celebrará su triple parlamentario ---Presupuestos, sedición e impuestos a energéticas y bancos--- mientras se sacude el revés que encajó ayer por obra y gracia de su querida Ursula Von der Leyen, la presidenta de la Comisión Europea que está muy por extender el tope al gas a toda la Unión, pero que ahora se ha visto que no precisamente en línea con la llamada excepción ibérica. Porque aquí el megavatio hora no puede pasar de cuarenta euros pero la comisión propone que sean 275. Tomadura de pelo, dijo ayer la vicepresidenta Ribera.

Tormenta en el paraíso de la relación entre el Gobierno de España y la Comisión Europea

Tormenta en el paraíso de la relación entre el Gobierno de España y la Comisión Europea. Sánchez cree que le chulean. Y como nunca da un balón por perdido, se anuncia batalla en la próxima reunión de gobernantes europeos. A la que espera llegar el presidente habiendo reclutado a otros primeros ministros para que le secunden. Porque él se ve a sí mismo como el líder del cambio de modelo energético en Europa. Aún se recuerda aquella crónica dominical de El País que, bebiendo en fuentes de Moncloa, describía el heroico momento en que nuestro presidente se levantó de la mesa y se retiró, indignado a su aposentos, obligando a Macron y otros a ir a buscarle aceptando lo que hoy llamamos la excepción ibérica.