OPINIÓN

Monólogo de Alsina: "Otegi, complacido"

Carlos Alsina reflexiona en su monólogo sobre el apoyo de EH Bildu a los Presupuestos Generales de Pedro Sánchez, según anunció ayer Arnaldo Otegi.

Carlos Alsina

Madrid | 23.11.2021 08:51

Déjenme que a esta hora, que durante muchos años fue la hora en que en esta misma frecuencia Luis del Olmo decía aquello de ‘Buenos días, España’ me duela, con ustedes, y llore con ustedes la desaparición de quien fue compañero de fatigas, y de éxitos, y de felicidad radiofónica de Luis.

Se ha muerto Antonio Rúa. Se nos ha muerto Rúa, permitan la primera persona del plural porque la radio pierde a su más brillante, divertido y currante guionista. El alma del taller.

Se nos ha muerto Antonio Rúa. La radio pierde a su más brillante, divertido y currante guionista

Antonio estuvo detrás de miles de folios, miles de reflexiones, de versos, de historias y de bromas que llenaron la antena de 'Protagonistas'. Estuvo detrás porque es donde quiso estar siendo él un primerísima fila. Quienes le vimos en acción, en la tramoya de 'El jardín de los bonsais', por ejemplo, no olvidamos cómo iba recitando cada frase del guión un segundo antes de que lo hicieran los humoristas. Porque el padre era él, de cada frase, cada giro, cada guasa.

Descanse en paz Antonio Rúa. La radio que hacemos hoy es deudora de tu enorme talento.

La epidemia, de nuevo, en primera página

Qué tal, cómo están, bienvenidos a una nueva mañana de radio. Ya estamos en el 23 de noviembre de 2021.

La epidemia. De nuevo, en primera página. En España estamos muy bien, pero empeoramos. Lo de la epidemia, digo. Estamos mejor que los demás países de Europa (mucho mejor que Austria, donde los han confinado otra vez a todos) pero la tendencia no es buena. Día a día va aumentando el número de contagios y raro sería que si la situación se pone fea en toda Europa aquí no nos afectara. Aunque sólo sea por el trato frecuente que tenemos con esas naciones.

En España, el porcentaje de camas de hospital ocupadas por pacientes Covid no alcanza el 5%

El dato más alentador en España es que el número de enfermos que han de ser hospitalizados es muy bajo. Incluso en las comunidades autónomas que presentan peor evolución en los contagios ---Navarra, el País Vasco, La Rioja--- el porcentaje de camas de hospital ocupadas por pacientes covid no alcanza el cinco por ciento.

En España, por ello, no hay apenas debate sobre si el Gobierno puede obligar a una persona a vacunarse, o si puede discriminarse en el trabajo a quien no esté vacunado. Pero sí empieza a haberlo sobre si puede exigirse el certificado covid a quien quiera entrar a un bar, un restaurante o una sala de fiestas. Hay Gobiernos autónomicos que ya han pedido autorización judical para hacerlo ---y no lo han conseguido, como el del País Vasco---, y hay gobiernos que lo van a pedir confiados en que sus Tribunales Superiores sí se lo autoricen ---como el de Navarra y la Comunidad Valenciana---.

La historia de siempre: disparidad de criterios judiciales, disparidad de criterios autonómicos y el Gobierno central resucitando su vieja cantinela de que hay herramientas suficientes para parar los contagios y sólo hay que aplicarlas. La España plural. Sánchez de restricciones hace meses que no habla.

La historia de siempre: disparidad de criterios judiciales y el Gobierno central resucitando su vieja cantinela de que hay herramientas suficientes para parar los contagios

De la política nuestra de cada día, para hoy anotamos el concierto que ha organizado Núñez Feijoo en Santiago. De una orquesta que igual acaba sonando más afinada que la de su partido.

Ocho presidentes autonómicos juntos ---cinco del PSOE, dos del PP, uno de Revilla que es Revilla--- mostrando su coincidencia ante la negociación pendiente de la financiación autonómica. O traducido: que ocho regiones que agrupan a la cuarta parte de la población quieren exhibir músculo no tanto ante el Gobierno de España como ante los otros Gobiernos autonómicos que presumen de tener más peso y más influencia a la hora de fijar los criterios para el reparto del dinero.

Por ejemplo, Cataluña. Cuyo Gobierno autonómico fue el que más mano metió en el diseño del modelo que está vigente, año 2009 con Montilla en la Generalitat y Zapatero en la Moncloa. Los tres tenores del PSOE, aquellos barones que eran la peor pesadilla de Sánchez y que hoy son toritos mansos, Page, Lambán, Fernández Vara, se juntan con dos sanchistas de pro, el asturiano Barbón y la riojana Andreu, y con dos barones del PP que andan reinvindicando su libertad de criterio frente a la dirección nacional, Mañueco y el propio Feijoo. O sea, la España plural.

Para gresca permanente, la de los socios independentistas que gobiernan Cataluña

El Gobierno autonómico de Cataluña debería estar dando palmas hoy porque se ha asegurado la aprobación de sus Presupuestos del año que viene pero, en lugar de eso, está dándose tortas delante del espejo. A la gresca los de Junqueras y los de Puigdemont.

En Cataluña ya no hay tripartito indepe, ahora hay matrimonio a palos y pareja de hecho extraconyugal: Esquerra-Comunes

¿Por qué?, dirá usted. ¿Por qué esta vez?, dado que están así desde antes de intentar tumbar la Constitución en 2017. Pues mire, porque los de Esquerra han amarrado el apoyo de los de Ada Colau, En Común, y eso hace innecesaria ya a la CUP y revienta, de hecho, el bloque independentista que los últimos seis años ha aplicado el rodillo en el Parlamento autonómico. Ya no hay tripartito indepe (Esquerra-Junts-la CUP), ahora hay matrimonio a palos (Esquerra-Junts) y pareja de hecho extraconyugal, Esquerra-Comunes (o Podemos). Esto a los de Puigdemont les inquieta porque ven resucita el fantasma del tripartido de izquierdas.

Mucho se habla de la orquesta desafinada del PP ---el PP contra sí mismo--- y de la orquesta a palos del gobierno de coalición ---Sánchez frente a Yolanda---, pero para gresca permamente, la de los socios independentistas que gobiernan Cataluña.

Arnaldo, el amigo de los niños (siempre que se expresen en la lengua que él quiere)

Sánchez también sacará sus Presupuestos adelante. Con los compadres habitiuales. El trío que forman Rufián, el PNV y los de Arnaldo Otegi. Con estos tres ya le sale la suma al Gobierno de coalición, pero añade a la suma a los pezqueñines de Compromís, Errejón, Nueva Canarias y Revilla para que el número final salga más gordo.

De los tres socios principales, los trillizos, el único que hasta ahora ha consumado ya su negociación es el que tiene antecendentes penales y cumplió condena por terrorismo, o sea, Otegi, líder perpetuo de la llamada izquierda abertzale, otrora Batasuna. Proclamó ayer este individio, encantado de haberse conocido, que le ha arrancado a Sánchez el compromiso de que el canal infantil de la televisión autonómica vasca se vea en Navarra (los otros dos canales ya se veían).

El único que hasta ahora ha consumado ya su negociación es el que tiene antecendentes penales y cumplió condena por terrorismo: Otegi

Si hace falta irá el propio Sánchez a sintonizarle la antena de TDT a cada familia navarra para que Otegi pueda presumir de cómo los niños navarros aprenden el euskera en casa gracias a su encomiable vocación pedagógica. Arnaldo, el amigo de los niños (siempre que se expresen en la lengua que él quiere).

Claro que fue este mismo individuo quien les contó a sus feligreses, hace un mes, que su voto a los Presupuestos guardaba relación con otra cosa. Recordamos, Arnaldo.

Hay que sostener a Sánchez en la Moncloa para que no venga un Gobierno de derechas a alterar este momento de luz y de color que vive el indepentismo vasco

Tenemos presos dentro. Los de ETA. Que Arnaldo asume como propios porque él viene de donde viene y es hijo de quien es hijo. Tenemos presos y tienen que salir. Hay que sostener a Sánchez en la Moncloa para que no venga un Gobierno de derechas a alterar este momento de luz y de color que vive el indepentismo vasco gracias a un Gobierno que ha convertido los cinco escasos escaños que tiene Otegi en el Parlamento, cinco de 350, en los cinco síes más buscados, y mimados, y convenientemente pagados, de la historia de la aritmética parlamentaria.

Cómo no va a estar pletórico el tal Otegi si el Gobierno de coalición le trata como si fuera el hombre de Estado imprescindible que necesita el país para salir adelante. Ni hombre de Estado, ni hombre de paz, ni amigo de los niños.