LA PRIMERA DE LA MAÑANA

Marta García Aller: "Trump anuncia un arancel universal, es la reina de corazones del comercio mundial"

Marta García Aller reflexiona sobre los nuevos aranceles impuestos por Donald Trump al resto del mundo.

Marta García Aller

Madrid |

Convertido en la reina de corazones del comercio mundial, anoche Donald Trump escenificó eso que llama el día de la liberación. Como el personaje de Alicia en el País de las Maravillas, que iba cortando cabezas a capricho, Trump descabeza el libre comercio entre aplausos de los suyos. Impone un 10% a todo el planeta; un 20% a la Unión Europea, un 54% a China. Y hasta a unas islas deshabitadas de la Antártida que se llaman Norfolk y en la que solo viven los pingüinos. Bueno, pues a los pingüinos también les ha puesto aranceles.

El presidente de Estados Unidos salió anoche a explicar a qué países les sube sus aranceles pertrechado con un palmarés de tarifas, como los terraplanistas salen con un mural en el que tratan de darle una pátina científica a sus teorías desafiando cualquier lógica. Aquellos se muestran convencidos de que si la tierra fuera redonda el agua se caería por debajo, con la convicción que Trump blandía su tablita de aranceles convencido de que gravar con un 46% las importaciones de Vietnam y un 31% los bienes procedentes de Suiza hará más libres a los estadounidenses. Los mercados, sin embargo, anticipan un desastre.

En algo tiene seguro razón Trump, su anuncio marca un antes y un después. El efecto inmediato ha sido un desplome de las bolsas, confusión e incertidumbre. La reina de corazones del comercio mundial sabe que el caos produce miedo y en ese miedo es donde más a gusto reina porque más sensación de poder tiene. Y, además, tiene al mundo entero pendiente de si cambia o no de opinión y hacia dónde, ¿qué más puede pedir un narcisista?

Inversores, gobiernos y empresas, esperaban saber a qué atenerse a partir de ahora. Tampoco. Andan todavía tratando de descifrar de dónde se saca el presidente las cifras de su tabla. Anoche quedó claro que la volatilidad se mantendría. Que los aranceles ya no son un riesgo puntual, sino permanente. Y la reina de corazones disfruta, sobre todo, el caos.

¿Moraleja?

Trump anuncia un arancel universal, es la reina de corazones del comercio mundial