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La apnea o el arte de 'no' respirar bajo el agua

La mejora manera de conocer una materia es hacerlo con las personas directamente implicadas, por eso en Más de uno hemos querido sumergirnos bajo el agua de la mano de dos expertas Isabel Sánchez-Arán y Mara Torrealba.

ondacero.es

Madrid |

La apnea es una disciplina que tiene varias caras, la habilidad física que requiere, su origen en la caza o su componente deportivo. Para conocer más este mundo en Más de uno hablamos con Isabel Sánchez-Arán y Mara Torrealba. Dos mujeres que han hecho del mar su pasión y su forma de vida. En Más de uno hemos recordado su recorrido y su vínculo con ese silencio bajo el agua que seduce y exige respeto a partes iguales.

Un mar que lo empezó todo

Desde niña, Isabel se sintió libre en la playa: el viento, la arena, la ingravidez del agua… Nada la ataba. Primero buceaba con botella, hasta que un jefe le propuso un reto inesperado: bajar sin oxígeno, solo conteniendo el aire. Así conoció la apnea. Lo que empezó como curiosidad acabó llevándola a un campeonato mundial y a convertirse en campeona de España. Hoy puede vivir del mar gracias a los patrocinadores que apostaron por ella y por su escuela, donde forma a otros amantes del azul profundo.

"Bajo el agua te sientes pequeño, el mar te coloca en tu sitio", resume. Para Isabel, cada inmersión es una forma de explorarse a sí misma. Y aunque sabe que el riesgo existe, insiste en que el peligro se minimiza con técnica, planificación y respeto absoluto por el entorno.

La instructora que abrió camino

Mara Torrealba ha sido seleccionadora nacional, instructora y jueza de apnea. Hoy trabaja en la policía marítima pero no deja de entrenar y transmitir su pasión. Empezó a nadar con tres años, motivada por sus hermanas mayores. En Venezuela se pasaba horas en el mar y, ya en España, descubrió la apnea gracias a la Cruz Roja. En 2010 formó parte de la Selección Española y ha organizado campeonatos, diseñado programas de formación y luchado por mejorar el apoyo a los atletas.

Para Mara, la apnea es técnica y cabeza. Se entrena para aguantar la respiración, controlar el cuerpo y mantener la calma cuando el aire escasea. Ella fue pionera cuando apenas había mujeres en competición. Ahora celebra que cada año sean más. "Aunque compitas solo, sin un buen equipo detrás no llegas lejos", dice.

Ambas saben que la apnea es mucho más que un deporte: es un estilo de vida. Condiciona horarios, alimentación y forma de pensar. También enseña algo esencial: que bajo el agua todo se ralentiza y cada latido importa. Una forma de recordar, como dice Isabel, que la naturaleza siempre será más grande que nosotros.

El ser humano ya practicaba apnea hace miles de años para pescar. Hoy, en pleno siglo XXI, el desafío sigue vivo y atrae a nuevos deportistas que, como Isabel y Mara, buscan en el silencio del mar algo más que marcas y récords.