LA ROSA DE LOS VIENTOS

Mujeres con Historia: María de la O. Lejárraga

De la mano de Victoria Palma, la autora de Clásicas y modernas. Historias de mujeres y música, Silvia Casasola desvela en 'La rosa de los vientos' el secreto de María de la O Lejárraga por amor a la escritura.

ondacero.es

Madrid | 13.12.2021 12:26

Encerrada en cuatro paredes, escribió en silencio, lejos de los aplausos a las obras de teatro que emanaban de su pluma. Su nombre es una ausencia, una sombra, un vacío y una historia dolorosa que hoy contamos en 'La rosa de los vientos'. De la mano de Victoria Palma, la autora de Clásicas y modernas. Historias de mujeres y música, Silvia Casasola desvela el secreto de María de la O Lejárraga por amor a la escritura.

La vida de María de la O Lejárraga

María de la O Lejárraga, también conocida como María Martínez Sierra (San Millán de la Cogolla, 1874 - Buenos Aires, 1974), estudió magisterio y ejerció como maestra durante gran parte de su vida. Importante activista del movimiento feminista español, en 1923 fue elegida diputada a Cortes por el Partido Socialista Obrero Español. Además, perteneció al comité nacional de mujeres contra la guerra y el fascismo.

Se casó con Gregorio Martínez Sierra, un autor teatral que gozó de notable fama y cuyo nombre se asoció a importantes obras musicales de autores como Manuel de Falla o Turina. Sin embargo, muchos sabían -y quien no, sospechaba- que María colaboraba en la obra de su marido a pesar de que nunca apareciera su nombre en las portadas.

María de la O, la autora silenciada

Novelista, dramaturga, ensayista y traductora, María de la O Lejárraga atravesó todo un siglo y fue una de esas mujeres brillantes y pioneras de la Edad de Plata de la literatura española cuya obra abarcó desde el año 1900 hasta el inicio de la Guerra Civil. No obstante, su figura nunca apareció en las portadas de sus libros, pues no fue ella, sino su marido Gregorio Martínez Sierra quien firmó las aclamadas obras de esta brillante mujer, artífice de títulos como Canción de Cuna o El amor brujo.

Así pues, hoy es posible afirmar que María fue la auténtica autora de la obra de Gregorio y, en estos tiempos en los que la historia de la creación parece estar curando olvidos y variando la brújula del canon oficial, la figura de María Lejárraga ha de aplaudirse con sed de justicia poética. La recuperación de su nombre en la portada de su obra supone el reconocimiento a una de las más destacadas autoras de su época.