Es lo nunca visto. Los ministros de Sumar le han montado un piquete a Sánchez en el Consejo de Ministros. Se han negado a entrar en la sala hasta que les garantizase que iba a aprobar un decreto estéril con sus medidas para la intervención del mercado de la vivienda.
Lo de hoy en el Consejo de Ministros, que tenía que aprobar las medidas anticrisis, solo puede ser calificado de grotesco. Pero también por el desenlace. Un episodio tan infantil que resultaría inconcebible en cualquier empresa y que uno desearía que jamás ocurriera en la sede del Poder ejecutivo.
Resultado: El Consejo de Ministros se ha demorado dos horas más de los previsto y del Consejo salen dos decretos, uno que el Congreso va a convalidar y otro que no. O sea que le han dado a los de Sumar una pistola de juguete y un placa de plástico y les han dicho que son policías. A esto es a lo que Pedro Sánchez llama salseo y lo que es peor, esto es la que Sumar llama una victoria.
El que ha permitido que se aprueben dos decretos: uno el del alivio fiscal, llamémosle el de derechas, que es el que va a convalidar el Congreso y otro, el de Sumar, que no tiene ninguna posibilidad de prosperar, porque en el Congreso hay una mayoría conservadora contraria al intervencionismo en el mercado de la vivienda.
Les veníamos diciendo desde hace días que Sumar ya es un partido de ultratumba. La más recientes debacles electorales apuntan a un colapso y además está en un debate sobre su propia naturaleza y liderazgo, con lo que necesita que Podemos no tome la iniciativa y no parezca que es la única oposición de izquierdas al PSOE.
De manera que marca perfil propio, como se suele decir, con actuaciones como la de hoy en el Consejo de Ministros, del todo estériles, porque sus medidas sobre vivienda no van a prosperar en absoluto.
O sea que desde aquí hasta el final de la legislatura va a estar amenazando con que coge la puerta… y se queda.
Como es evidente, Podemos se frota las manos con esta imagen pusilánime de Sumar, porque les ubica como la referencia de la izquierda dura, aquella que sí presiona como es debido.
A la oposición le provoca mofa, en cambio, y hoy se pavonea de que las mediadas del decreto de verdad, no del de juguete, son las que ya había propuesto el Partido Popular. Claro, que eso tiene un peligro, ojo, porque ahora tendrá que votar a favor. No le queda otra. Si Miguel Tellado incluso le ha dado la bienvenida a Pedro Sánchez a la Fachosfera.
Bueno, y en qué consisten las medidas que eso es lo importante. ¿Es de verdad una bajada de impuestos? ¿Copian las ya propuestas por el PP? En paquete de 80 medidas valorado en 5.000 millones de euros que contiene rebajas fiscales a la energía y carburantes y ayudas directas a sectores y hogares.
En cuanto a las medidas fiscales. Lo primero, no se va a deflactar el IRPF, con lo que lo fundamental que es descontar la inflación para que las familias recuperen poder adquisitivo no se hace. El decreto contempla la bajada del IVA al 10% del gasóleo y gasolina, además de la rebaja del impuesto especial sobre hidrocarburos “hasta el mínimo permitido en la Unión Europea”.
La rebaja del IVA implica un impacto de 507 millones, mientras que la reducción en hidrocarburos alcanza los 656,5 millones. Todo ello, según Sánchez, supondrá una reducción de hasta 30 céntimos por litro, unos 20 euros de ahorro a la hora de llenar el depósito de un coche medio.
En la electricidad, el Ejecutivo ha diseñado una bajada de impuestos "del 60%" gracias a la reducción del IVA de la luz y el gas al 10%, la suspensión temporal del impuesto sobre el valor de la producción eléctrica y la reducción del 5% al 0,5% del impuesto especial sobre electricidad. También habrá una disminución del impuesto al consumo para el gas natural y la leña.
¿Ayudas directas? el paquete incluye una ayuda directa de 20 céntimos por litro de combustible a profesionales del sector del transporte, además de ganaderos, pescadores y agricultores. También habrá una ayuda equivalente a la compra de fertilizantes.
Por cierto que otro efecto curioso de este paquete es provocar una divergencia previa entre Gabriel Rufián e Irene Montero, que van a presentar mañana los fundamentos para una resurrección de la extrema izquierda pero no están de acuerdo en lo que piensa sobre el decreto anticrisis.
Por cierto que hoy El FMI recorta la previsión de crecimiento de España hasta el 2,1% este año por la guerra de Irán. Los nuevos pronósticos suponen una rebaja de dos décimas respecto a la última actualización. El Fondo reclama una “acción más contundente” del Gobierno para afrontar la crisis de la vivienda y aconseja eliminar el control de alquileres

