La crisis energética derivada de la tensión entre Irán y Estados Unidos ha abierto un nuevo escenario global. Aunque un hipotético acuerdo permitiría reabrir el estrecho de Ormuz, los daños acumulados y la incertidumbre geopolítica anticipan una recuperación lenta y desigual.
En una entrevista con Rafa Latorre en La Brújula, Gonzalo Escribano, investigador principal y director del programa Energía y Clima del Real Instituto Elcano, analiza el alcance real del impacto y lanza una advertencia: el equilibrio energético mundial puede cambiar durante años.
Daños estructurales y recuperación lenta
Escribano desmonta la idea de una solución inmediata. Aunque el estrecho volviera a abrirse, la normalización del suministro no sería automática. Más de 70 instalaciones energéticas en Oriente Próximo han resultado dañadas, muchas de ellas de gravedad.
El experto explica que la recuperación dependerá de cada país: "Hay países que podrían empezar a normalizar su situación de producción y exportación de manera más rápida, como Arabia Saudí o los Emiratos Árabes Unidos", mientras que otros como Qatar, Irak o Irán afrontan un escenario más complejo por los daños sufridos en infraestructuras clave.
España, mejor posicionada pero no inmune
En este contexto, España parte con cierta ventaja. Según Escribano, el país cuenta con una buena capacidad de refino y un sistema energético diversificado, con peso de renovables y nuclear.
"Dependemos relativamente poco de Oriente Medio", señala, lo que sitúa a España en una posición más cómoda que otros países europeos. Sin embargo, advierte de que el impacto es global: "Cuando sube el precio sube para todos y los consumidores lo sufren".
Fin de las ayudas y señales de mercado
El regreso del IVA al 21% en la energía marcará un cambio para los consumidores. Escribano defiende que estas medidas eran necesariamente temporales.
"Estas medidas de apoyo tienen que ser necesariamente temporales porque si no los incentivos al ahorro se perderían", explica, alineando esta decisión con las recomendaciones de la Unión Europea y la Agencia Internacional de la Energía.
Turismo y transporte: tensión contenida
El encarecimiento del queroseno ha provocado cancelaciones de rutas aéreas, aunque el impacto podría moderarse. Escribano apunta que las compañías llevan meses adaptándose.
"Las propias compañías y refinerías han optimizado sus procedimientos", afirma, lo que habría reducido la urgencia que se percibía semanas atrás, aunque reconoce que la información disponible es limitada.
La sorpresa estratégica de Irán
Uno de los elementos más inesperados ha sido la capacidad de resistencia de Irán. El cierre del estrecho de Ormuz durante más tiempo del previsto ha descolocado a analistas y expertos.
"Había un sobreentendido de que Irán podía cerrar el estrecho unas semanas, pero no mucho más", reconoce Escribano, subrayando que esta crisis ha cambiado esa percepción.
