ENTREVISTAS EN LA BRÚJULA

"Cuba está al borde del abismo": Carlos Malamud alerta del colapso del castrismo

El historiador y analista del Real Instituto Elcano advierte en Onda Cero de una crisis "catastrófica" en Cuba, con apagones inéditos, penuria de combustible, protestas crecientes y un régimen que resiste a costa de una represión cada vez mayor.

ondacero.es

Madrid |

Rafa Latorre entrevistó en La Brújula a Carlos Malamud, investigador principal para América Latina del Real Instituto Elcano, para radiografiar la gravedad de la crisis que atraviesa Cuba, marcada por apagones masivos, escasez de combustible y una economía en caída libre.

El contexto es una isla sometida a un prolongado asedio económico, con nuevas sanciones desde Estados Unidos y una flotilla humanitaria que empieza a llegar a La Habana para aliviar el desabastecimiento básico.

"El país está al borde del abismo"

Malamud coincidió con el diagnóstico inicial de Bruno Rodríguez, el canciller cubano, sobre la dureza del momento, pero subrayó que el régimen intenta utilizar el asedio económico para eludir sus propias responsabilidades. Explicó que Cuba vive una crisis "catastrófica desde todo punto de vista", en lo económico, lo político y lo social, y que casi dos millones de cubanos han abandonado el país en los últimos años, antes incluso del endurecimiento reciente de las sanciones estadounidenses.

El investigador del Elcano detalló cómo la falta de combustible atraviesa la vida cotidiana de los cubanos: no solo en los "apagones nacionales" y los cortes de 15 horas diarias en La Habana, sino también en el transporte, la recogida de basuras, la sanidad o la educación, con colegios y universidades cerrados.

A su juicio, la situación es "calamitosa" y coloca al país en su momento más crítico desde el inicio del castrismo.

Negociaciones en la penumbra

Preguntado por Latorre sobre las conversaciones entre La Habana y Washington, Malamud fue tajante: "No se sabe absolutamente nada". Comparó el hermetismo con "un cónclave vaticano" y subrayó que el gran misterio está del lado cubano, porque "en función de quiénes estén negociando podríamos barruntar hacia dónde van los tiros" y si el objetivo pasa por sacar a Díaz-Canel, a la familia Castro o a ambos.

El historiador insistió en que hay "una penumbra absoluta" sobre el qué y el cómo de esas negociaciones y recordó que, de momento, Estados Unidos se ha negado a desplegar tropas sobre el terreno en escenarios como Venezuela o Irán, lo que complica cualquier intento de cambio de régimen al estilo clásico. En ese sentido, consideró "complicado" que pueda aplicarse a Cuba un "modelo venezolano" de transición pactada sin un compromiso mayor de Washington.

Protestas y el papel de Raúl Castro

Malamud confirmó que se están produciendo protestas significativas, pese a la carestía, la ausencia de internet y el incremento de la represión. Recordó que, como en las manifestaciones del 11 de julio de 2021 durante la pandemia, la población vuelve a salir a la calle "muy cabreada" por la falta de abastecimiento y la degradación de las condiciones de vida.

Afirmó que "la diferencia que había con la Revolución se ha perdido prácticamente de una forma definitiva" y que solo la figura de Raúl Castro, aún "por detrás manejando los hilos del gobierno", contiene por ahora un desborde total. Para Malamud, el hermano de Fidel sigue siendo "el referente" y, de facto, el líder último del sistema, por encima de Díaz-Canel.

De la ayuda humanitaria al deterioro estructural

En el terreno económico, Malamud recordó que Cuba no solo dependía del petróleo venezolano y, en menor medida, mexicano, sino también de alimentos y medicinas procedentes de Estados Unidos, pagados al contado. La novedad, subrayó, es que "después de mucho tiempo el gobierno cubano ha aceptado recibir ayuda humanitaria", algo que antes rechazaba por temor a que actuase como "caballo de Troya" del capitalismo.

Para el analista, la llegada del primer barco de la llamada "flotilla humanitaria", con paneles solares, alimentos básicos, medicamentos y productos de higiene, es una prueba del grado de gravedad de la crisis. Advirtió, sin embargo, de que ni las aportaciones del exilio cubano en Miami ni un eventual alivio de sanciones podrán resolver de inmediato la "hecatombe" energética, condicionada también por la obsolescencia de unas plantas generadoras con más de 40 años y sin mantenimiento adecuado.