La Tierra está experimentando un aumento progresivo de sus temperaturas. Cada vez es más frecuente encontrarse con el calor mucho antes del verano, algo que no destacaba tanto años atrás. Y aunque para muchos puede ser sinónimo de buenas noticias, lo cierto es que muchas personas se ven afectadas por ello.
Uno de los colectivos que principalmente sufren las consecuencias son los estudiantes. Y es que muchos centros educativos no están preparados para afrontar las altas temperaturas, algo que tiene especial incidencia en su aprendizaje. Así lo advierte Joan Cuevas, jefe de proyectos de investigación de fundacioequitat.org en La Brújula, el programa de Onda Cero dirigido por Rafa Latorre.
El experto asegura que el aumento de temperaturas afecta a un cuarto del periodo lectivo de un estudiante y, ante la falta de medios para combatir el calor, los alumnos ven reducido su aprendizaje anual: "Uno de los primeros datos que hemos podido poner ha sido cuántos días lectivos hay de aquí a cuatro años por encima de los 27 grados, y va a ser una cuarta parte".
Los estudiantes aprenden menos ante las altas temperaturas
Debido al calor, el conocimiento adquirido por los estudiantes se reduce considerablemente. Tal y como apunta Joan Cuevas, también coordinador del informe "El calor amenaza el aprendizaje en escuelas no adaptadas al clima", las altas temperaturas reducen los puntos del Informe PISA, el estudio que mide el rendimiento académico en estudiantes de 15 años: "Por encima de los 27 grados se reducen 0.18 puntos los resultados de PISA. Teniendo en cuenta la afectación de una cuarta parte de los días lectivos, se traduce en unos siete puntos de PISA, que equivalen de uno a dos meses de perdida de aprendizajes anualmente", confirma.
Unas instalaciones que se quedan atrás
Uno de los principales motivos de este calor en las aulas es que las instalaciones, en muchas regiones, fueron construidas hace muchos años, por lo que no están preparadas a las temperaturas actuales. Así lo explica Joan Cuevas: "El tema es que tenemos unas construcciones pensadas para un clima que no es el que estamos teniendo y cada vez tenemos más".
En el caso de Cataluña, el experto alerta que las instalaciones datan de principios de siglo: "En Cataluña, la mitad de los centros están construidos antes del año 2000 y, por tanto, están preparadas para el frío del invierno pero ni mucho menos para las temperaturas actuales".
Por ello, el experto, a través de la fundación 'equitat.org', reclama acciones políticas preventivas que permitan cambios y transformaciones en las aulas para que los alumnos puedan estudiar en condiciones viables: "Creemos que es muy importante que haya una acción política preventiva que libere ese cambio porque se han analizado los costes y, a pesar de ser elevados, son razonables y viables", concluye.
