EN BUENAS MANOS

Más del 50% de la población en España tiene carencia de vitamina D

La vitamina D es una prohormona que termina de crearse en la piel bajo la influencia de la luz solar.

Redacción

Madrid | 22.01.2021 14:34

Más del 50% de la población en España tiene carencia de vitamina D
Más del 50% de la población en España tiene carencia de vitamina D | Redacción

Varios estudios españoles de prevalencia han evidenciado que más del 50% de la población en España tiene carencia de vitamina D. Este problema se ha observado en algunas investigaciones de determinados colectivos, como por ejemplo en el 80% de los ancianos, el 62% de un grupo de embarazadas y el 61% de un grupo de estudiantes de medicina de Las Palmas de Gran Canaria. “Esto se puede deber al poco consumo de alimentos fortificados con vitamina D y tener la piel más oscura”, indica el doctor Juan Carlos Percovich, endocrino de la Unidad de Endocrinología y Nutrición del Hospital Ruber Internacional de Madrid.

Según este experto, su déficit puede causar raquitismo en los niños (poco frecuente en España) y osteomalacia y osteoporosis en los adultos. Aunque también puede tener repercusión fuera de la salud ósea.

La vitamina D es una prohormona que termina de crearse en la piel bajo la influencia de la luz solar.

“Es así como el 7-dehidrocolesterol epidérmico (enzima que cataliza la producción de colesterol), se convierte en colecalciferol (o vitamina D3, es una forma de vitamina D), que a través de las proteínas trasportadoras llega al hígado y se transforma finalmente en una verdadera hormona activa tras la acción de la 1-Alpha-hidroxilasa del riñón“, explica Percovich.

Existen otras células aparte de las renales que contienen 1-α-hidroxilasa y pueden producir vitamina D activa. Entre ellas están dos tipos de células implicadas en la defensa: las dendríticas y los macrófagos. Ambas actúan en el sistema inmune.

Tal y como explica el doctor Percovich, la vitamina D estimula a la inmunidad innata a través de las células del sistema inmunitario (los macrófagos). Éstas detectan a los microbios y, mediante una serie de procesos, activan a la 1-Alpha-hidroxilasa produciendo vitamina activa que ingresa a su núcleo. “A partir de ahí se liberan diferentes moléculas (péptidos) contra los microbios. Las primeras son las Beta-defensinas que liberan interleucinas o proteínas segregadas que actúan como moléculas mensajeras en la comunicación celular, y otras células proinflamatorias, que contribuyen a la destrucción de los virus y bacterias”.

Las segundas son las células dendríticas, también reguladas por la vitamina D, este tipo de células producidas en la médula ósea y que se encuentran en la sangre, piel y en el tracto digestivo y respiratorio, “actúan disminuyendo diferentes células proinflamatorias, pero no es que bajen nuestros mecanismos protectores, sino que regula el exceso de los mismos, dado que toda respuesta inflamatoria e inmune necesita ser controlada y dirigida al microorganismo que nos está causando daño. Si esto no es así, puede generar una tormenta de citoquinas, que puede resultar perjudicial para el individuo, de ahí la importancia de los nuevos estudios sobre la vitamina D”, subraya Juan Carlos Percovich

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